Una tradición de libertad

El Colegio Mayor Moncloa, primera obra corporativa del Opus Dei, celebra 75 años. Fundado por impulso de san Josemaría Escrivá de Balaguer y adscrito a la Universidad Complutense, han pasado por esta institución universitaria 3.000 residentes y varios miles más de estudiantes que acudieron a sus actividades.

Iniciativas sociales

El Colegio Mayor Moncloa comenzó su andadura en septiembre de 1943, en continuidad con las residencias de Ferraz (1934-1936) y Jenner (1939-1943), que impulsó el Fundador del Opus Dei. Del espíritu que imprimió san Josemaría a estas primeras residencias han nacido centenares de instituciones universitarias en todo el mundo.

El sábado 16 de febrero tuvo lugar el acto central del 75 aniversario para residentes, antiguos residentes y sus familias. Como habían confirmado su asistencia más de quinientos, se buscó un lugar grande y cercano: la Fundación Pablo VI, en la vecina calle Juan XXIII. Mons. Ramón Herrando, vicario del Opus Dei en España celebró la Santa Misa, y concelebraron D. Pedro Álvarez de Toledo, vicario de la delegación de Madrid-Oeste y otros diez sacerdotes, antiguos capellanes o antiguos residentes que se han ordenado sacerdotes.

El sábado 16 de febrero tuvo lugar el acto central del 75 aniversario del Colegio Mayor Moncloa para residentes, antiguos residentes y sus familias

D. Ramón comenzó la homilía dando gracias a Dios por tanto bien que se ha palpado en estos setenta y cinco de años de historia. Y continuó: “Todo nace el 2 de octubre de 1928 cuando san Josemaría recibió el mensaje fundacional.

Ese mensaje, para que cale en las personas con toda su eficacia, precisa de la acción del Espíritu Santo y de un proceso de formación de las personas en instituciones como este Colegio Mayor. La gratitud ha de extenderse también a tantas personas que supieron decir que sí a Dios: san Josemaría, impulsor de la Residencia universitaria de La Moncloa y tantos otros que trabajaron aquí, como los dos primeros capellanes, D. José María Hernández Garnica y D. José Luis Múzquiz, de los que se ha abierto su proceso de beatificación, y algunas de las primeras mujeres que trabajaron en la Administración del Colegio Mayor y que supieron darle ese aire de familia tan característico, como Encarnita Ortega y Dora del Hoyo, cuyo proceso de beatificación se ha abierto, y Guadalupe Ortiz de Landázuri, que será beatificada el próximo 18 de mayo. Este cuidado abnegado de tantos ha hecho que se pueda decir: “aquí se quiere a las personas”.

Un reto apasionante

D. Ramón concluyó la homilía afirmando que “el gran protagonista del Colegio Mayor ha sido y es Jesús en el sagrario del oratorio de Moncloa, que ha visto pasar a directores, sacerdotes, colegiales, familias… Ante Él cuajaron muchas decisiones de mejora cristiana, de entrega a Dios, mediante la santificación del trabajo ordinario y la familia en medio del mundo”.

Varios colegiales del Mayor

El Director del Colegio Mayor, al finalizar la ceremonia, leyó la carta que el prelado del Opus Dei había enviado con motivo de esta efemérides, en la que afirmaba: “me he unido a vuestras acciones de gracias, pensando en las numerosas personas que se han beneficiado –también indirectamente- de la labor que realizáis; y en tantas otras que seguirán acercándose a Cristo atraídas por el ambiente de alegría y de amor a la libertad que se respira en Moncloa. Al mismo tiempo, este aniversario os presenta un reto apasionante: el de continuar trabajando con un hondo sentido de fidelidad al espíritu con el que se iniciaron las actividades de este Colegio Mayor, siempre con el deseo de servir a Dios y a todas las almas”.

Los principales hitos de la historia de Moncloa

A continuación, tuvo lugar el Acto Académico del 75 Aniversario en el Salón de Actos, con más de seiscientos asistentes. Intervinieron en primer lugar Luisma Calleja, antiguo Decano del Colegio Mayor, que condujo el acto con elocuencia y simpatía. Le dio la palabra al Director del Colegio, Pablo Martínez Ávila, que recorrió algunos de los principales hitos de la historia de Moncloa, y también hubo brillantes y muy divertidas intervenciones de varios antiguos residentes desde el público.

Se entregaron placas de reconocimiento a nueve antiguos directores que pudieron estar presentes, a treinta antiguos decanos del Colegio Mayor; al anterior Presidente del Patronato, el Catedrático de Filología, Miguel Ángel Garrido Gallardo, que ha colaborado intensamente con el Colegio Mayor durante cincuenta años; y al Director General de la Fundación Moncloa 2000, Daniel Arenas, en especial por su trabajo en la nueva sede. Y una mención especial al Catedrático de la Escuela de Arquitectura de la UPM Ignacio Vicens Hualde, por sus treinta y ocho años de trabajo en el Colegio Mayor.

El acto concluyó con la intervención del Profesor Rafael Caballero, que marcó los próximos objetivos del Patronato del Colegio Mayor: el Proyecto de Formación Profesional, Cultural y Humana; el apoyo al nuevo comienzo del Colegio Mayor Alcor, que reiniciará sus actividades después de una reforma integral del edificio; y los antiguos residentes.

Un programa de formación para ayudar a los universitarios

El programa de formación de la juventud que diseñó san Josemaría y puso en marcha en Moncloa tenía unas características precisas: responsabilidad y profesionalidad en los estudios universitarios, como el mejor modo de prepararse para servir a los demás y a la sociedad: la sala de estudio es un lugar importante del Colegio Mayor; una profunda formación cristiana, a la altura de la formación académica, capaz de responder a los retos y preguntas contemporáneas, impartida mediante clases y círculos; un espíritu de familia, con una amable convivencia basada en la alegría y el servicio: la sala de estar, las tertulias, las fiestas y celebraciones son momentos esenciales de la vida colegial; las actividades de solidaridad, el contacto con las necesidades ajenas, en especial de los más desfavorecidos, y contribuir a remediarlas, llevando consuelo y compasión, ayudan a crecer en humanidad: desde el principio ha sido una tradición en Moncloa las visitas semanales a familias y enfermos y los campos de trabajo en países del Tercer mundo.

José Manuel de la Rosa, Mar Banqueri e Ignacio García Morato

Un lugar fundamental en Moncloa desde su inicio fue el Oratorio, desde que san Josemaría celebró la primera Misa en octubre del año 1943, donde se celebra la santa Misa a diario, y hay meditaciones y retiros para quien lo desee. Y como fondo de todo, un gran espíritu de libertad y de respeto a las ideas y a las convicciones, que se traduce en una mentalidad abierta a las ideas de los demás y un respeto a las conciencias de todos.

Por el Colegio Mayor a lo largo de su historia han pasado académicos, como Gregorio Marañón y Carlos Bousoño. Siempre la apertura a la formas contemporáneas del arte tuvo una relevancia especial en Moncloa: aquí expuso por primera vez una obra Eduardo Chillida y han sido residentes del Colegio Mayor el director de cine Fernando Colomo, el artista plástico Javier Viver, el músico Íñigo Pírfano, el arquitecto Ignacio Vicens o el poeta Bartolomé Llorens, que falleció joven y de él escribió Dámaso Alonso en su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua: “El año pasado muere Bartolomé Llorens, la juventud quizá más traspasada de vida y espíritu que he tenido estos tiempos a mi lado”.

Mesa presidencial del acto académico

Las actividades culturales forman parte muy importante de la vida colegial y constituyen una formación transversal en saberes y experiencias distintas a la carrera universitaria que se ha elegido. Por el Colegio Mayor pasan cada año para intervenir en tertulias y coloquios artistas, juristas, profesores, deportistas, empresarios, políticos…

Un ejemplo son las Conferencias de las Artes san Josemaría Escrivá de Balaguer en la que cada año participa como ponente un reconocido artista con un sentido cristiano en su creación, y en las que han participado entre otros, los novelistas Carlos Pujol, Blanca García Valdecasas y Medardo Fraile; los poetas Carmelo Guillén Acosta, Julio Martínez Mesanza, Eloy Sánchez Rosillo, Carlos Murciano y Joaquín Benito de Lucas; el escultor Venancio Blanco; el cineasta David Arratibel, con la proyección de su película Converso.