Guadalupe Ortiz de Landázuri, una vida de película que despegó en Bilbao

Unas 120 personas acogieron en Bilbao el pasado 1 de febrero al postulador diocesano de la causa de beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri. José Carlos Martín de la Hoz visitó el colegio infantil Umedi, antigua sede del Colegio Mayor Abando, cuya administración fue puesta en marcha por Guadalupe en 1946. Las palabras de Martín de la Hoz sobre la futura beata sirvieron para poner el broche de oro a la celebración del 50 aniversario de la asociación juvenil Ipar.

Por la mañana el postulador aprovechó su estancia para visitar el colegio Ayalde, el centro educativo Arangoya y el colegio Gaztelueta, donde mantuvo distintos encuentros con profesores y alumnos que pudieron preguntar y acercarse así a los detalles de la vida de la futura beata.

Bilbao en la primera expansión del Opus Dei

Guadalupe se incorporó al Opus Dei el 19 de marzo de 1944 en Madrid, y al poco tiempo se fue a vivir a Bilbao. San Josemaría pidió a don Pedro Casciaro que fuera a Bilbao a poner en marcha el Colegio Mayor Abando, y a Guadalupe le encargó la administración y los servicios domésticos. El cometido de Guadalupe era convertir el colegio mayor en una casa, en un momento nada fácil, durante los primeros años de la posguerra en España. Y fue en Bilbao, y desde este lugar, cómo comenzó toda la labor de formación con mujeres del Opus Dei.

Placa conmemorativa junto al oratorio de Umedi (Bilbao)

Guadalupe nos recuerda que tenemos que ser cristianos de buen humor

Don José Carlos, al hilo de las preguntas, recordó entre otras cosas, que “Guadalupe, lo que nos dice a los cristianos de hoy -por eso la Iglesia la ha propuesto como modelo e intercesora del pueblo de Dios- es que tenemos que ser cristianos de buen humor. El mundo de hoy necesita que los cristianos aportemos esa sintonía divina que nos hace estar por encima de tantas cosas; saber ir a lo importante, a lo esencial, y a la vez saber construir de una manera solidaria un mundo nuevo”.

También señaló que Guadalupe fue una mujer adelantada a su tiempo, como San Josemaría. Es un ejemplo de conciliación, de ese saber compaginar el trabajo profesional -que en su caso fue ser profesora de química- con una labor intensa de formación, con la atención de su madre y de su familia, a la vez que mantuvo la amistad con tantas amigas a las que nunca dejó a pesar de sus idas y venidas (Madrid, Bilbao, México, Roma y de nuevo Madrid).

Destacó su capacidad de perdón, de amistad, de comenzar y recomenzar; “ya que los santos no son personas que no tienen defectos, a las que todo le sale bien; sino personas que no se quedan en el suelo, que vuelven a levantarse enseguida para seguir amando”.

Un momento del coloquio en Umedi con el postulador diocesano de la causa de beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri

Los frutos de la beatificación: la petición y aprender a meter a Dios en todo

El postulador condensó en dos los frutos de esta beatificación. El primero, aprender a pasar del género de la admiración a la petición, a meterla en todo, a pedirle cosas. “Los santos están para que les pidamos ayuda, para que contemos con ellos”. Por tanto, sugirió que se acudiera a la intercesión de Guadalupe, involucrándola en todo, lo grande y lo pequeño. En la medida en que nos hagamos amigos de los santos, nos iremos empapando más de su vida, y les arrancaremos más favores y gracias.

Y el segundo fruto que señaló es aprender de Guadalupe a meter a Dios en todo lo que tenemos entre manos. Y eso se ve de una forma muy sencilla y clara en las cartas que le escribió a lo largo de su vida a San Josemaría. Allí muestra la sencillez de su alma. Don José Carlos animó a los asistentes a leer Letras a un santo”, disponible en versión electrónica y gratuita en la página web del Opus Dei.

También anunció que los donativos que se reciban se van a destinar a crear unas becas para la mujer científica africana de la ONG Harambee.

En su paso por los colegios Ayalde, Arangoya y Gaztelueta, el postulador recordó a los alumnos de últimos cursos de la ESO y Bachillerato la razón por la que la Iglesia beatifica y canoniza a personas

El mundo de los santos visualiza las cosas de Dios, por eso la Iglesia nos los propone como ejemplos

En su paso por los colegios Ayalde, Arangoya y Gaztelueta, el postulador recordó a los alumnos de últimos cursos de la ESO y Bachillerato la razón por la que la Iglesia beatifica y canoniza a personas; en definitiva, cuál es el papel de los santos en la Iglesia y qué podemos aprender de ellos.

“Ahora que hay tantos problemas, tragedias, dificultades, yo vengo a hablaros del Cielo. La santidad consiste en tener el corazón levantado hacia el Señor. Los santos son gente que nos enseñan precisamente a eso. Nos enseñan el camino para llegar al Cielo. Todos tenemos vocación de ir al Cielo, como Guadalupe. Ella fue poco a poco aprendiendo a meter a Jesús en su vida. El amor no se ve, pero se nota, se palpa, se descubre. Las cosas importantes no se ven. El mundo de los santos visualiza las cosas de Dios, el amor de Dios. Por eso la Iglesia nos los propone como ejemplos”.

José Carlos Martín de la Hoz sugirió que se acudiera a la intercesión de Guadalupe, involucrándola en todo, lo grande y lo pequeño

Un Kahoot para poner a prueba lo que sabes sobre Guadalupe y conocerla más de cerca

Los días previos a su visita, los alumnos se empaparon de la vida de la Guadalupe, e incluso hay quiénes compitieron entre ellos para ver qué sabían sobre la próxima beata de una manera divertida y dinámica. Un Kahoot puso a prueba lo que sabían de ella. ¿Te atreves a ver lo que sabes tú?