La Asunción de la Virgen María
El 15 de agosto la Iglesia celebra que Cristo se llevó al Cielo a su Madre, dogma definido por Pío XII en 1950. En este artículo compartimos recursos para rezar y profundizar en este misterio de la vida de la Virgen Maria.
Consagración del Opus Dei al Corazón Dulcísimo de María
El 15 de agosto de 1951 tuvo lugar la consagración del Opus Dei al Corazón Dulcísimo de María. San Josemaría la realizó en el santuario de Loreto, donde se venera la Santa Casa, con palabras espontáneas durante la Misa. Más tarde, compuso una fórmula escrita e indicó que se renovara cada 15 de agosto. Meses antes, había pedido a los miembros del Opus Dei que rezaran la jaculatoria: Cor Mariæ dulcissimum, iter para tutum! (“¡Corazón dulcísimo de María, prepáranos un camino seguro!”).
16 de julio: fiesta de la Virgen del Carmen
San Josemaría afirmaba sobre esta advocación de la Virgen María, que “pocas devociones marianas tienen tanto arraigo entre los fieles y tantas bendiciones de los Pontífices”.
El escapulario de la Virgen del Carmen
El 16 de julio 1251 la Virgen se apareció a San Simón Stock, y le dijo: "El que muera con el escapulario no padecerá el fuego eterno". ¿Qué es el escapulario de la Virgen del Carmen y cómo se difundió esta devoción?
"Sé tú misma nuestro camino al amor de Jesucristo"
Acostúmbrate a poner tu pobre corazón en el Dulce e Inmaculado Corazón de María, para que te lo purifique de tanta escoria, y te lleve al Corazón Sacratísimo y Misericordioso de Jesús (Surco, 830).
«Aquí tienes a tu Madre»: María en nuestro camino hacia la santidad
Con motivo de la fiesta del Inmaculado Corazón de la Virgen, compartimos un texto de serie "Combate, cercanía y misión". Como suelen hacerlo las madres, María se nos adelanta en el camino. Ella adivina lo que necesitamos, y nos lo prepara, muchas veces de modo tan discreto que ni siquiera nos damos cuenta.
¿Por qué queremos tanto a la Virgen?
Nuestro amor a la Virgen María se puede manifestar de diferentes formas: una jaculatoria, una mirada a una imagen suya, el rezo del Rosario, una romería, entre otras. En este texto reflexionamos sobre el gran cariño que Ella tiene por nosotros y consejos para tratarla cada día.
Santa María, Madre de la Iglesia
El lunes después de Pentecostés, la Iglesia mira a María con un título que lo dice todo: Madre de la Iglesia. No una figura lejana o devocional: la madre de cada bautizado. San Josemaría lo repetía con sencillez: «la Iglesia nació bajo el manto de Santa María». Para celebrar esta memoria, aquí tienes una selección de textos para rezar.
Vida de María (XVIII): La venida del Espíritu Santo
"Perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y con María, la Madre de Jesús, y sus hermanos". Y así, llegó el Espíritu Santo, escena que se contempla en esta entrega de la vida de la Virgen.
San Josemaría y la Virgen de Montserrat
Hoy celebramos a la Virgen de Montserrat recordando el especial vínculo que san Josemaría mantuvo con esta advocación. Desde su estrecha relación con el santuario en los años 40 hasta la milagrosa curación de su diabetes en 1954, la Moreneta ha estado siempre presente en su camino.









