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“Desde pequeño sentí que iba para más”: la vocación sacerdotal de Pedro José de León Chávez, contada por su madre

Rosaura Chávez relata cómo fue descubriendo, paso a paso, la vocación de su hijo Pedro de León Chávez, guatemalteco que recibió la Ordenación sacerdotal hoy 23 de mayo de 2026 en Roma. Entre recuerdos familiares, oración y sorpresas de Dios, comparte la historia de una vocación vista desde el corazón de una madre.

Así es Pedro José de León Chávez: el nuevo sacerdote guatemalteco cercano, alegre y muy chapín

Pedro José de León Chávez no encaja en el estereotipo de alguien distante o complicado. Es alegre, bromista, aficionado al fútbol y amante de la comida típica guatemalteca. Hoy, 23 de mayo de 2026, fue ordenado sacerdote del Opus Dei en Roma. Esta es la historia del nuevo sacerdote guatemalteco cercano, sencillo y muy chapín que descubrió que Dios también llama en medio de una vida completamente normal.Cuando conocí el mensaje del Opus Dei descubrí algo que me pareció apasionante: que se podía buscar la san

Cabo: «me derrumbé en mitad de la calle… pero tenía paz»

De perderse entre autobuses y fábricas heladas en Inglaterra a descubrir una llamada que le cambiaría la vida. Una historia sobre miedo, entrega y la extraña certeza de que Dios no abandona incluso en los lugares más grises.

En singular

Entre muchas culturas, un mismo camino hacia Dios

Fuad creció en Honduras rodeado de una sorprendente mezcla de culturas: raíces palestinas, iraníes, sirias, chinas y hondureñas. Entre historias familiares muy diversas y distintos ambientes religiosos, fue descubriendo poco a poco la fe cristiana. Años después, el encuentro con el Opus Dei marcaría su vida y lo llevaría a dedicar gran parte de su tiempo a acompañar a jóvenes en su camino humano y espiritual.

Raja, Líbano: «Cuando la fe no se impone, nuestro ejemplo se convierte en mensaje»

Convivir con personas de distintas tradiciones es el día a día en Medio oriente. Raja Melki, ingeniero, comparte lo que la visita del Papa a su país le ha confirmado: la mejor evangelización empieza por ser uno mismo, en el trabajo y en la vida diaria.

Fue a Guatemala a estudiar ingeniería… y Dios lo estaba esperando

Una beca para estudiar ingeniería llevó a Joshua desde Nicaragua hasta Guatemala, con una maleta llena de sueños y el deseo de empezar la universidad. Lo que no imaginaba era que, entre clases, nuevas amistades y la vida lejos de su familia, iría descubriendo poco a poco que Dios lo estaba esperando también allí, en medio de la vida universitaria y en lo más normal de cada día.

De Chiclayo a Camerún: el camino de León XIV y de Patricia

Salió de Chiclayo para estudiar y no volvió a su patria: la vida la llevó a Camerún, donde lleva 21 años haciendo lo que tantos hacen en su propio país, santificar su trabajo y difundir el mensaje de san Josemaría. Patricia nos cuenta cómo vivió el reciente viaje apostólico de León XIV a un país joven donde la Iglesia está presente y viva.

Heloiza, Brasil: «He encontrado en la gastronomía una forma de servir y conectar con los demás»

Heloiza es numeraria auxiliar del Opus Dei desde hace 34 años. Nació en Lorena, pero tras el asesinato de su padre en un robo cuando tenía 10 años, su madre decidió mudarse a São José dos Campos para estar cerca de su familia. Su vida ha estado marcada por otros acontecimientos dolorosos, como la enfermedad. Le encanta la repostería y durante la pandemia comenzó un emprendimiento llamado "By Chef Helô". La suya es una historia de superación.

En singular

“Rezaba por ellos, pero nunca se me había ocurrido ir a su encuentro”

Jurista de formación y voluntaria en la asociación Aux captifs, la libération, Agnès participó en el Jubileo de los Pobres acompañando a personas socialmente excluidas. Desde las rondas nocturnas en el bosque de Boulogne hasta los días compartidos en Roma, su testimonio muestra cómo el encuentro personal puede convertirse en un espacio de dignidad, escucha y esperanza.

«El día más feliz de mi vida fue el de mi bautizo»: la historia de César

César Capelo tenía 17 años, no estaba bautizado y lo último que buscaba era a Dios. Sin embargo, un profesor de instituto y un kart eléctrico le hicieron cambiar de idea.