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Maquillaje para el alma

Maquillaje para el alma

El Centro de Capacitación Surí, parte del Proyecto Educativo Surí, ubicado en Pavas, al oeste de nuestra capital, San José, nació como una iniciativa que hunde sus raíces en las enseñanzas de San Josemaría Escrivá.

El fundador

El website de san Josemaría

El website de san Josemaría

El nuevo website de san Josemaría Escrivá de Balaguer ofrece numerosas informaciones y recursos sobre el "santo de la vida ordinaria". En la columna derecha puede acceder a las principales secciones.

Textos espirituales

Uno de los nuestros: la Encarnación

Uno de los nuestros: la Encarnación

La diferencia entre creer o no en Jesucristo no consiste solo en entender sus palabras, sino en reconocer su divinidad y su humanidad, encontrarse realmente con él y reconocerle como camino, verdad y vida nuestra.

La razón más sobrenatural

La razón más sobrenatural

Resumir la ley en el 'amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo' no es un precepto cualquiera. El amor no se puede reclamar, y Dios solo nos invita a participar de él después de haber mostrado al hombre su infinito cariño y cuidado.

Llegar a la persona en su integridad: el papel de los afectos (II)

Llegar a la persona en su integridad: el papel de los afectos (II)

Los actos voluntarios contribuyen a crear una connaturalidad afectiva con el bien hacia el que se mueve la voluntad. Para ello, resulta fundamental querer el bien verdadero y contar con el tiempo. De este modo se vive plenamente la realidad, que nos permite descubrir el inmenso panorama del mundo interior.

Mensaje del día

“Saberse vencer todos los días”

No es espíritu de penitencia hacer unos días grandes mortificaciones, y abandonarlas otros. Espíritu de penitencia significa saberse vencer todos los días, ofreciendo cosas –grandes y pequeñas– por amor y sin espectáculo. (Forja, 784)

Pero nos acecha un potente enemigo, que se opone a nuestro deseo de encarnar acabadamente la doctrina de Cristo: la soberbia, que crece cuando no intentamos descubrir, después de los fracasos y de las derrotas, la mano bienhechora y misericordiosa del Señor. Entonces el alma se llena de penumbras ‑de triste oscuridad‑, se cree perdida. Y la imaginación inventa obstáculos que no son reales, que desaparecerían si mirásemos sólo con un poquito de humildad. Con la soberbia y la imaginación, el...