Un hospital para el más necesitado

La construcción de Aq'on Jay, el primer hospital de día en Chimaltenango, uno de los departamentos más pobres de Guatemala, llevará dentro de pocos meses un rayo de esperanza a los campesinos de la zona.

Josemaría Escrivá de Balaguer va a ser canonizado el 6 de octubre de 2002. Con este motivo, en Guatemala un grupo de personas que siguen sus enseñanzas de vida cristiana quieren ofrecerle, como testimonio de gratitud y como signo concreto y perdurable de su legado espiritual, un proyecto de servicio en el área de la sanidad: Aq’on Jay, un hospital de día en el distrito de Chimaltenango.

Chimaltenango cuenta con casi medio millón de habitantes y dispone solamente de un hospital público que tiene algo menos de 50 camas. Los hospitales privados, por su alto costo, son inasequibles para los campesinos. En Chimaltenango, a consecuencia de las precarias condiciones de desarrollo y de la insuficiente asistencia sanitaria, la desnutrición y la mortalidad infantiles alcanzan cotas muy altas; y la esperanza de vida, en cambio, muy bajas.

El nuevo hospital se propone desarrollar la medicina preventiva y la capacitación de promotores de salud y maestros.

Una verdadera casa de bienestar

Utz Samaj, que en kaqchikel significa "Buen Trabajo", es una iniciativa promovida por la Fundación para el Desarrollo Integral (FUDI). Desde 1995, el centro ha desarrollado diversos programas de salud; entre ellos, los de medicina preventiva, dirigidos a la atención de 180 comunidades distribuidas en cinco municipios de Chimaltenango. Durante este tiempo, además, ha capacitado a decenas de comadronas, promotores de salud y maestros, y ha abierto 30 farmacias comunitarias. En total ha realizado más de 1,500 revisiones médicas ordinarias.

El nuevo hospital, que llevará por nombre Aq' on Jay, palabras que significan "Casa de Bienestar", es un proyecto de los promotores de Utz Samaj. Tendrá como fin convertirse en el centro de referencia para los pacientes de las 180 aldeas beneficiarias de sus programas de salud, que actualmente, por falta de recursos no tienen acceso a servicios sanitarios.

La fundación espera abrir el hospital en el 2003.

En su primera fase, Aq' on Jay ofrecerá servicios de medicina prenatal, pediatría, oftalmología, odontología, medicina interna, rayos X, ultrasonido, clínica del diabético y laboratorio clínico. Además contará con unidades de medicina preventiva y educación nutricional.

El hospital de día estará ubicado en las instalaciones de Utz Samaj, a 7.5 kilómetros de Tecpán. Es un punto céntrico dentro de su zona de referencia: como media, las aldeas sobre las que aspira a intervenir quedan a unos 16 kilómetros de distancia. Aun así, como en la mayoría de ellas el servicio de transporte es escaso e irregular, muchos campesinos tendrán que acudir a pie, y esa distancia les supone tres horas y media de camino. Para evitar esas dificultades, Aq' on Jay también ofrecerá un servicio de ambulancia que se coordinará por medio de teléfonos móviles asignados a los líderes comunitarios.

¿Cómo dar atención de alta calidad a bajo costo?

Desde FUDI se han abierto 30 farmacias comunitarias.

“Después de cinco años de trabajos de medicina preventiva en el departamento de Chimaltenango”, declara Eusebio del Cid, ex-ministro de salud de Guatemala y Presidente de Aq' on Jay, la respuesta es constituir un ambicioso fideicomiso que haremos realidad este año con la intercesión del beato Josemaría, pues esperamos inaugurar la primera etapa de Aq' on Jay en su conmemoración y como recuerdo perdurable de su canonización.”

Sin embargo, Aq' on Jay todavía es un sueño. En su primera fase el proyecto tendrá un costo total de nueve millones de quetzales (1,125,000 dólares), de los que dos millones (250,000 dólares) serán utilizados para su construcción y equipamiento, y siete millones (875,000 dólares) para formar el fideicomiso que permita crear un fondo patrimonial que genere anualmente intereses por 700,000 quetzales (87,500 dólares) para el sostenimiento del hospital.

El doctor Faillace señala que de los diez mil pacientes que serán atendidos cada año en Aq' on Jay, sólo el 35 por ciento podrá pagar por los servicios recibidos. Al 65 por ciento restante se subsidiarán los servicios por medio de los intereses que genere el fondo. FUDI espera obtener los nueve millones que necesita para comenzar la primera fase del proyecto con donaciones privadas y con fondos del Estado, de organismos internacionales y de entes no gubernamentales. La presentación del proyecto a los empresarios ha comenzado a generar una respuesta positiva, y varios de ellos ya se han comprometido a ayudar a constituir el fondo del fideicomiso.

La Fundación se ha propuesto alcanzar su meta antes de que finalice el año 2002 para poder abrir el hospital el próximo año. Sus miembros se muestran optimistas. “Este es el sueño que siempre habíamos tenido: llevarle al necesitado, constantemente excluido del acceso a la salud, un servicio de calidad y una esperanza de vida”, dice Failace.