Frases de san Josemaría
El Fundador del Opus Dei habló a diferentes públicos: laicos, madres de familia, empresarios, obreros, estudiantes... y también a los sacerdotes. Estas son algunas de sus frases.
La ordenación sacerdotal de San Josemaría
El 28 de marzo de 1925 a los 23 años de edad, san Josemaría Escrivá fue ordenado sacerdote en la Iglesia de San Carlos en Zaragoza. Ofreció su primera Misa por el alma de su padre, fallecido 4 meses antes.
Encuentro de san Josemaría con sacerdotes
En las reuniones con sacerdotes, el fundador del Opus Dei volcaba en ellos su corazón. Les hablaba de la necesidad de sacerdotes santos, de la vida sacramental, de la situación de la Iglesia...
San Josemaría, sacerdote diocesano
"La afirmación según la cual Josemaría Escrivá representa un verdadero modelo de sacerdotes encierra un significado preciso". Es lo que explica Mons. José María Yanguas, obispo de Cuenca (España).
Sacerdote, sólo sacerdote. San Josemaría Escrivá modelo de vida sacerdotal
Recogemos a continuación un artículo de Mons. Echevarría, Prelado del Opus Dei, sobre san Josemaría.
Cómo ser profundamente humanos
¿Cómo ser humanos y divinos? Admitiendo nuestra debilidad, señala san Josemaría a un sacerdote que le hizo la pregunta.
Socios y cooperadores
Quien pide la admisión en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz lo hace debido al profundo convencimiento de saberse llamado por Dios a buscar la santidad en medio del mundo según el espíritu del Opus Dei.
Un sacerdote que ama a Jesucristo
"Al veros, querría hacer una genuflexión", dice san Josemaría a un grupo de sacerdotes. Cada uno debe reflejar a Jesucristo.
La llamada de Dios al sacerdocio
"Yo nunca pensé en hacerme sacerdote", pero poco a poco Dios se fue metiendo en el alma del joven Josemaría. Breve relato biográfico sobre los meses previos al ingreso en el seminario.
Una ayuda en la vocacion sacerdotal
La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz ofrece a sus socios y a los clérigos que participan de sus actividades unos medios espirituales para sostener y apoyar la vida interior, la formación doctrinal y pastoral, y la unión fraterna entre los sacerdotes.









