Casanueva: una labor creativa en el sur de Bogotá
Hace unos 20 años, un grupo de mujeres, estudiantes universitarias y profesionales, emprendieron la tarea de desarrollar trabajos sociales en el sur de la ciudad donde el campo es extenso, infinito.
En Barranquilla: Un astillero de líderes
Cada semana, los sábados en la mañana, un grupo entusiasta de jóvenes de diferentes universidades y carreras se da cita en Astilleros. No solo escuchan, también analizan, discuten, proponen y, sobre todo, aprenden a mirar la realidad desde nuevas perspectivas.
Voluntarias colombianas en el Jubileo de los Jóvenes
De manera personal, cada una iba preparando su equipaje interior, llenándolo con sus anhelos más profundos, con sus necesidades e ilusiones – sobre todo, la sed de Esperanza.
De Bogotá a Roma: construyendo puentes de amistad y solidaridad
La experiencia en Roma estuvo llena de momentos especiales, tanto en las grandes celebraciones como en pequeños encuentros y momentos de oración personal y en grupo.
San Josemaría en Pivijay Magdalena
Nombrar a Pivijay es evocar esa expresión entrañable: “alma provinciana”. A unos 90 minutos de Barranquilla —cuando el ferry sobre el Magdalena está activo— o tres horas desde Santa Marta.
Hace un año Don Fernando vivió en Colombia
Quiso aprovechar cada instante, desde su arribo a los aeropuertos, para recibir a fieles y amigos de la Obra en el país.
Helenita Soto: La elegancia de un Alma Fiel
Eduardo y ella fueron uno de los primeros matrimonios jóvenes que apoyaron el inicio de muchas labores apostólicas del Opus Dei en Bogotá.
En Medellín: “Amor, me hice del Opus Dei". "Te felicito… te cuento que yo, desde hace una semana”
Aunque tenemos las dificultades propias de una familia numerosa, la alegría también es numerosa. Nuestra vida es muy común, sin nada extraordinario: trabajamos, sacamos adelante a nuestros hijos, compartimos en familia y todo eso hace parte de nuestra vocación al Opus Dei.
En Bogotá: “La casa del ritmo”: Un club de buenos amigos
Todo había comenzado, en realidad, con una noche de lágrimas. Hace tres años, una noche, mi esposa estuvo hablando con Juanfer, uno de nuestros hijos, lo notó con mucha frustración porque él decía que no tenía con quién hablar en las aulas, ni en el recreo. Su único amigo había viajado a Canadá.
Nuestra Señora de Chiquinquirá, patrona de Colombia
Desde 1587 el lienzo se conserva tal como se renovó. Durante tres siglos diariamente se estuvo retocando en el lienzo de la Virgen, mazos de rosario, manojos de yerbas, panecitos de tierra blanca y otras mil cosas y el lienzo no ha sufrido daños, debiéndose haber destruido y acabado la tela en la parte que tales refregones sufrió. Solo hasta el año 1897, se le colocó un cristal para proteger el lienzo con la imagen.










