La humildad, fuente de alegría
La humildad es una nota distintiva básica, uno de los cimientos de la auténtica vida cristiana, porque es la “morada de la caridad”. Ofrecemos un texto espiritual sobre esta virtud.
Si Dios me perdona a mí, ¿por qué no voy a perdonar yo?
Jesús era un 'creyente de rutina'. Por un error médico perdió la vista. Con la ayuda de su mujer y de san Josemaría superó el rencor y la amargura y recuperó la fe y la alegría.
"Dios tiene algo de abuelo"
El próximo 26 de julio, fiesta de san Joaquín y santa Ana, se celebra el día de los abuelos. Eliana Palma es una abuela chilena que comparte en esta entrevista su visión acerca del papel que los abuelos tienen en las familias y en la sociedad y cuenta cómo ha sido feliz en los 60 años que ha vivido junto a su marido, Tito.
La sonrisa y la alegría
Sonreír porque Dios sonríe, sonreír porque con mis defectos soy cómico, sonreír porque los demás lo necesitan. Son las tres sonrisas que deben caracterizar a un cristiano.
La alegría del amor
El Papa Francisco reflexiona sobre el amor en la familia: "un amor fuerte y lleno de valores como la generosidad, el compromiso, la fidelidad o la paciencia".
Fiesta y diversión: ocio y tiempo libre (2)
Los días festivos son una oportunidad para descansar. Pero para los cristianos, suponen también una ocasión para disfrutar en familia, educar a los hijos y tratar con más tranquilidad a Dios. Editorial sobre el descanso en familia.
Educar el corazón
Los sentimientos se forman de un modo especial durante la niñez. A aprender a amar se aprende desde niños, y los principales maestros son los padres, como se señala en este texto editorial sobre la familia.
Educar la afectividad
Los afectos son imprescindibles para una vida plena. Pero es necesario educarlos para que contribuyan realmente a la felicidad a la persona. Nueva entrega sobre la familia y la educación.
Educar en amistad
"El ideal de los padres se concreta más bien en llegar a ser amigos de sus hijos", decía san Josemaría. Sólo así se crea la confianza que hace posible su educación.
Santificar el descanso
Dios, que nos invita a trabajar para colaborar con él en la Creación, quiere también que descansemos. El reposo merecido es voluntad de Dios para cada uno de nosotros.










