Comentario al Evangelio: Yo soy el Camino
Evangelio del 5º domingo de Pascua (Ciclo A) y comentario al evangelio.
Retiro de mayo #DesdeCasa (2020)
¿Quién ha dicho que no puedas hacer tu propio retiro desde casa? Aunque no estés con otras personas, ni acudas a un centro de la Obra, te facilitamos material para que hagas el retiro mensual en tu casa.
Conocerle y conocerte (VI): Un lenguaje más poderoso
Dios habla en voz baja, pero constantemente; en la Sagrada Escritura -especialmente en los Evangelios- y también a través de nuestro interior.
Comentario al Evangelio: La puerta de las ovejas
Evangelio del 4º Domingo de Pascua y comentario al evangelio.
El fuego de los primeros cristianos
¿Cómo reaccionaron los primeros cristianos ante el mundo que les rodeaba? A veces, aparece la tentación de atribuir la expansión del Evangelio a prodigios y milagros. Sin embargo, la fe fue el prodigio que arrastró a hombres de toda clase, condición y cultura. La fe, y el amor hacia Cristo.
Comentario al Evangelio: Camino de Emaús
Evangelio del 3º domingo de Pascua (Ciclo A) y comentario al evangelio.
Algo grande y que sea amor. La vocación cristiana: búsqueda, descubrimiento, fidelidad
San Josemaría recordaba cómo, con apenas dieciséis años, descubrió que el corazón le pedía «algo grande y que fuese amor». Esta serie de artículos sobre la vocación cristiana quiere ser una ayuda para la búsqueda, el descubrimiento, y la fidelidad. El libro en papel se publicará más adelante.
El derecho fundamental a la esperanza
La esperanza es el ancla del alma. La situación que se atraviesa ahora en muchos países y en muchas familias puede llevar al desaliento. Pero, como ha dicho el Papa, es también una oportunidad para "una esperanza nueva, viva, que viene de Dios".
Retiro de abril #DesdeCasa (2020)
¿Quién ha dicho que no puedas hacer tu propio retiro desde casa? Aunque no estés con otras personas, ni acudas a un centro de la Obra, te facilitamos material para que hagas el retiro mensual en tu casa.
Conocerle y conocerte (V): Cómo nos habla Dios
El lenguaje de la oración es misterioso: no podemos controlarlo pero, poco a poco, experimentamos que cambia nuestro corazón.










