“Cooperadora, conéctate”: encuentros en Citará, Medellín

Sin pertenecer a la Obra, los cooperadores del Opus Dei pueden cooperar de diversas maneras en la labor apostólica que realiza la prelatura.

El Opus Dei es una gran familia. En ese sentido, los cooperadores del Opus Dei son amigos de la familia: personas que, sin haber recibido la vocación a la Obra o incluso sin ser creyentes o siendo de otras religiones, quieren colaborar a extender el bien que hace la Obra en el mundo.

Sin pertenecer a la Obra, los cooperadores del Opus Dei pueden cooperar de diversas maneras en la labor apostólica que realiza la prelatura.

Los cooperadores reciben el cariño, el agradecimiento y la oración diaria del Prelado y de todos los fieles del Opus Dei. Los cooperadores católicos se benefician también de los bienes espirituales concedidos por la Iglesia Católica a quienes colaboran con el Opus Dei: en determinadas fechas del año pueden recibir el don de algunas indulgencias, observando las condiciones establecidas por la Iglesia y renovando, por devoción, sus compromisos como cooperadores.

Para ser cooperador no se requiere una vocación específica. Por lo general, los cooperadores provienen de parientes, amigos, colegas y vecinos de los fieles del Opus Dei, o bien de quienes tienen devoción a san Josemaría, participan en los apostolados de la Prelatura, o se interesan por la tarea de promoción humana y social que se realiza a través de las iniciativas apostólicas de los fieles del Opus Dei.

Teniendo clara esa realidad, en el Centro Cultural Citará, ubicado en la ciudad de Medellín, quisieron reunir a muchas amigas cooperadoras para revivir juntas la ilusión de ser “sembradores de paz y de alegría”, como le gustaba decir a San Josemaría. La idea era reconectar, renovar juntas el sentido de familia y de transmitir juntas, cada una en sus circunstancias, el mensaje del Opus Dei.

Refiriéndose a aquellos que comparten ideales de promoción humana con fieles del Opus Dei, decía san Josemaría: “Tengo tantos amigos que no son católicos. Nos dan un poco de lo que para ellos hasta ahora era necesario; lo dan generosamente para las obras apostólicas. Nos facilitan su tiempo y un pedazo de su vida”.

Un jueves reciente en Citará, se encontraron alrededor de 30 cooperadoras. La mañana fue dedicada a preparar todo para recibirlas: un regalo que se les daría, el lugar para acogerlas, la decoración, la comida, etc. En definitiva, que se sintieran en casa y en familia.

Desde las 5.15 pm., empezaron a llegar. Ese día, el tráfico de la ciudad fue especialmente intenso, lo que no impidió el encuentro, aunque lo retrasara un poco. Empezó con la Santa Misa, celebrada en acción de gracias por el apoyo que las cooperadoras dan a la Obra.

Luego, se dieron paso los saludos, las conversaciones informales, la alegría por el reencuentro y por sentirse parte de la familia del Opus Dei.

Elisa, que es de la Obra, de manera muy audaz, se presentó y luego preguntó: “Ya que veo a tantas cooperadoras, que me dicen, ¿cómo le puedo explicar a mis amigas qué es ser cooperadora?” Fue un momento divertido y las respuestas fueron profundas: “Ser cooperadora es recibir más de lo que damos”. Otra contestó: “es fortalecer la vida espiritual, llevar el amor de Dios por todas partes, impactar los ámbitos en los que nos movemos”. Se escuchó otra voz: “es tener un apoyo espiritual, esencial en nuestra vida”.

Además, varias contaron sobre las distintas actividades que promueven. Ana contó del grupo que tiene con amigas muy alejadas de Dios, donde resuelven dudas sobre la Iglesia, la fe, etc. Julia explicó la labor de voluntarias que tiene con su familia en un barrio dominado por la violencia. Rosario, la más joven, les contó de la labor social que han promovido con las exalumnas del Colegio Pinares Altoverde.

La tarde se hacía noche y se divertían tanto, que el tiempo se hizo corto entre amigas, historias y reflexiones.

Al final, cada una se confirmó en su ilusión por ser cooperadora, renovando su amor a la Obra y su sentido de pertenencia. También recibieron un detalle con el mensaje: “cooperadora, conéctate”. Todas salieron agradecidas, con el deseo de recomenzar con su formación y con ganas del próximo encuentro.