Mark Lee, Singapur: “Tardé 30 años en decirle que sí a Dios”
Mark conoció el Opus Dei en los años 90, pero durante décadas dudó en darle un sí a Dios, convencido de que no estaba preparado. Finalmente, un retiro le ayudó a darse cuenta de que Dios no llama a los perfectos, sino que ayuda a crecer en santidad a los que llama. Hoy, como esposo, padre y gestor de carteras, encuentra alegría en la oración, fortaleza en su trabajo y más presencia con su familia y quienes le rodean.
Laura: «Quería que mi trabajo ayudara a las personas a ser mejores»
Laura tiene 31 años y vive en Valencia. De chica aprendió a rezar y esto ha marcado el ritmo y el contenido de sus decisiones. Responder a la vocación de numeraria fue para ella el inicio de un camino que hoy recorre como administradora en el Opus Dei, un ámbito en el que conjuga su pasión por crear, comunicar y cuidar.
Ilona, Finlandia: «Me gusta pensar en mí misma como alguien con sisu»
El sisu es una palabra finlandesa que se traduce como perseverancia, valentía o determinación. Ilona representa bien este concepto: nacida en un país donde los católicos son una minoría, sueña con cambiar el mundo a través de su trabajo como académica. “Desde la estadística, con datos, hago frente a la polarización. No todo es blanco o negro”, asegura.
Dani, Bolivia: «¡Quién no tiene exigencias en su vida!»
Dani se define como una persona muy competitiva, que siempre aspiraba a más en la vida. Ahora sigue apuntando bien alto, pero desde otra perspectiva: “El Opus Dei para mí ha significado un cambio total en mi vida, porque me ha dado otra visión acerca de para qué estamos acá en el mundo”.
«Dios estaba seguro, pero yo no»
El padre Luis, sacerdote de la Arquidiócesis de Caracas y miembro de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, cuenta la historia de su vocación y de su ministerio sacerdotal entre jóvenes y enfermos.
Un hijo sacerdote es un regalo para nosotras, sus madres, para la familia y toda la Iglesia
A María Eliana le hacía mucha ilusión reunir a algunas madres de sacerdotes para conocerse y compartir la alegría de tener un sacerdote en la familia. Ella cuenta cómo fue esta experiencia y el motivo de fondo que la impulsó a hacerlo.
“Ser sacerdote es lo más bacán del mundo”
Este es el testimonio del padre Óscar Paredes, de la diócesis de San Bernardo en Chile, en el que recuerda sus años escolares en el Colegio Nocedal, los amigos de infancia y el camino que lo llevó a entregarse por completo a los demás desde su fe.
Shiró, Kenia: «Ningún hombre es una isla... nos necesitamos los unos a los otros»
A Shiró le hace feliz estar entre la gente: “Necesito a las personas, y sentir que ellas me necesitan hace que quiera dar lo mejor de mí misma.” Esta apertura le llevó a empezar estudios relacionados con la salud y más adelante de hostelería y restauración en su país, Kenya. También comenzó una iniciativa social para ayudar a niños de la calle. Todas estas experiencias le confirmaron en su vocación al Opus Dei como numeraria auxiliar.
Renata, Brasil: «Dios me llama al mundo, y en él encuentro mi vocación»
Renata es biomédica, relata cómo su vocación se entrelaza con su trabajo en terapia celular avanzada, enfrentando el cáncer mientras sigue el camino del Opus Dei en su vida cotidiana. En su historia, la ciencia y la fe convergen como una fuente de inspiración y dedicación.
Cristóbal Vargas: un año jubilar es un buen momento para pedir mucho por las vocaciones sacerdotales
Cristóbal es uno de los 20 diáconos del Opus Dei que recibirán la ordenación sacerdotal este sábado 24 de mayo. Días antes de ese gran momento, el futuro sacerdote habla de su camino vocacional, la amistad, el deporte y la literatura, y del diálogo fe y razón.










