Comentario al Evangelio del jueves de la 3.ª semana de Pascua. "Nadie puede venir a mí si no le atrae el Padre que me ha enviado". No basta encontrar a Jesús para creer en él. No basta leer la Biblia o asistir a un milagro. La fe florece cuando tenemos el corazón abierto y nos dejamos “atraer” por el Padre.