Quitarse capas... No todos los héroes las llevan
Este texto te invita a mirar hacia dentro, a pelar capas como una cebolla —aunque duela un poco— para dejar espacio al verdadero encuentro. Porque no todos los héroes llevan capa… algunos simplemente se atreven a ser ellos mismos frente a Dios.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Cómo sentirme en paz?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Un rato de oración: hablar con Jesús
¿Alguna vez has querido hablar con Dios, pero no sabes por dónde empezar? Este texto te guía paso a paso, con palabras simples, para tener un rato de oración, aunque no sientas nada o no sepas qué decir. Porque sí, a veces rezar cuesta… pero vale la pena intentarlo.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Cómo será el Cielo?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Hay respuesta al sufrimiento?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Compromiso? ¿Entrega? ¿Me atrevo?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Amigos para siempre?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Rezar con arte: La Virgen con el Niño dormido
En esta obra, Bradi Barth retrata a María sosteniendo al Niño Jesús dormido en sus brazos. La escena irradia una ternura especial, con colores suaves y un equilibrio que subraya la paz del momento. Jesús, pequeño y frágil, nos muestra el misterio de un Dios que se hace hombre por amor, abrazando nuestra humanidad con todas sus limitaciones. La serenidad de María nos invita a la contemplación y al silencio, virtudes fundamentales para profundizar en el misterio de la Navidad.
Rezar con arte: Buena Esperanza
Bradi Barth fue una pintora belga conocida por su arte religioso de estilo naíf, que combina formas simples, colores vivos y una gran profundidad espiritual. En esta obra, María aparece embarazada, sosteniendo delicadamente una flor en su mano. La flor, símbolo de pureza y vida, refuerza el milagro del niño que lleva en su vientre. El estilo sencillo de Barth invita a una conexión inmediata y a una reflexión serena sobre el misterio de la Encarnación.
Rezar con Arte: Los pastores camino de Belén
En esta segunda obra, los pastores aparecen avanzando con paso decidido hacia el pesebre, guiados por el anuncio de los ángeles. El contraste entre la oscuridad del paisaje y las pinceladas luminosas que envuelven a los personajes refleja la experiencia de quienes, en la noche de la vida, son guiados por la luz de la fe. La textura del tapiz, de nuevo, nos recuerda que incluso los detalles más simples, como la decisión de los pastores de seguir la voz divina, forman parte del gran plan de salvación.








