“Estoy feliz que san Josemaría me haya escuchado, él cumple cuando uno le pide con fe”.

Un encuentro casual cambió la vida de Eliana y su familia para siempre. En una calle en la ciudad de Concepción una persona le regaló una estampa de san Josemaría y desde ese momento nunca ha dejado de pedirle con mucha fe. Tras rezar con fe la oración de la estampa, logró tener una casa, se casó, bautizó a sus hijos y se integró a la Iglesia Católica. Pamela, su hija, cuenta cómo san Josemaría ha estado presente en su historia familiar.