Raja, Líbano: «Cuando la fe no se impone, nuestro ejemplo se convierte en mensaje»

Convivir con personas de distintas tradiciones es el día a día en Medio oriente. Raja Melki, ingeniero, comparte lo que la visita del Papa a su país le ha confirmado: la mejor evangelización empieza por ser uno mismo, en el trabajo y en la vida diaria.

«Cuando la fe se vive con libertad, se convierte en un camino natural hacia la paz y la misericordia», afirma Raja Melki. Para este ingeniero libanés de 40 años, la convivencia en su tierra natal permite que la espiritualidad se respire en el día a día, transformando el ejemplo cotidiano en el puente más sólido hacia Cristo.

Tras participar en la Misa presidida por el Papa en su reciente visita al Líbano en diciembre de 2025, Melki reflexiona sobre la importancia de transmitir este legado. Para él, la fe no es una herencia estática, sino un encuentro vivo que se renueva en cada conversación.

Un mensaje de caridad en cada cristiano

Raja reflexiona sobre el núcleo de la identidad libanesa a partir de las palabras del Santo Padre. Si hace más de treinta años se acuñó la célebre frase «El Líbano es un mensaje», hoy ese mensaje de convivencia entre religiones es más necesario que nunca frente a una situación política erosionada. Según su experiencia, tras haber trabajado en diversos países árabes como Arabia Saudita, Irak o Jordania, el Líbano es un caso único porque el cristianismo ha permeado la vida de toda la sociedad de una forma natural. «Dondequiera que haya un cristiano, hay un mensaje, porque el musulmán en el Líbano ha crecido rodeado de vida cristiana».

Esta cercanía nace, en gran medida, en las aulas y en los barrios. Raja, destaca que muchos se han formado en escuelas de inspiración cristiana, lo que genera personas más abiertas y plurales. Para él, esa convivencia sencilla y sin prejuicios es lo que ha facilitado en el Líbano esa fraternidad espiritual: «la gente no sabía cuál era la religión del otro; los vecinos convivían y no sabías si era musulmán o cristiano». Su esperanza tras la visita papal es que, al calmarse las tensiones políticas, se restaure plenamente esa paz social.

Evangelizar desde la integridad y el trabajo

Para Melki, la forma más pura de anunciar el Evangelio es la coherencia de vida. «Siempre que vivimos nuestra fe cristiana, todo el mundo nos observa, aprende de nosotros y aprende sobre el cristianismo a través de nosotros», afirma con convicción. Esto lo llevó en 2017 a fundar un proyecto de evangelización digital que se convirtió en un punto de referencia para buscadores de diversos credos.

«Empecé a recibir mensajes de personas de diversos credos que se comunicaban conmigo online. Me decían que querían conocer a Cristo y aprender sobre Jesús».

El impacto de su labor se traduce en historias concretas. Raja relata cómo personas llegadas de Siria descubrieron un horizonte distinto al observar el trato de sus empleadores cristianos: un comportamiento auténtico, justo y transparente que contrastaba con el entorno que hasta entonces habían conocido.

El fruto de la libertad: el encuentro con Cristo

A través de su plataforma y en colaboración con el Arzobispado Greco-Católico de Beirut, Melki ha acompañado a varias personas de distintos trasfondos religiosos en su camino hacia el bautismo. El proceso siempre parte del respeto absoluto. «No veníamos a imponer nada; ellos se acercaban por la experiencia de convivir con cristianos y descubrían una relación auténtica», explica.

Raja concluye explicando que este es el propósito de su proyecto: «Llevar a Cristo a otros, viviendo nuestra fe de manera auténtica, como un acto de amor profundo. ¿Qué mejor que llevar a Jesús a alguien? No hay paz completa en ninguna religión si no se experimenta la misericordia de Cristo».