“Cuando hayas contaminado el último río y pescado el último pez…”

¿Voluntarios medioambientales? Marc y Diego estudian Biología y lo tienen claro: el medio ambiente y el ser humano están muy relacionados, y mejorando uno, se ayuda al otro. Por eso coordinan un grupo de voluntariado medioambiental en la Universidad de Navarra.

Los dos se muestran preocupados por la falta de sensibilización que hay en la sociedad sobre este tema. “La gente se piensa que la naturaleza es algo que te has encontrado y no ven que es algo prestado que tienes que dejar a los que vengan después”, afirma Diego y cita una frase atribuida a un Gran Jefe Indio: “Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer”.

La idea de unir una acción social con una acción medioambiental se encuentra en las bases del grupo de voluntarios e intentan trasladarla a cada una de las actividades que ponen en marcha, que son numerosas.

En una ocasión –comentan– se desplegó en el campus de la universidad un gran mural con el lema “ Échale una mano al medio ambiente ”. Quien dibujara su mano en él se comprometía a empezar a hacer pequeños gestos diarios, como apagar las luces que no se utilicen en el momento o cerrar el grifo mientras se lavan los dientes. Además, por cada “compromiso ambiental”, se donaba medio euro a ayudar a los damnificados de Haití , gracias a la colaboración de la Caja Rural de Navarra.

Desde Japón al río Sadar

“Queremos unir el ahorro económico con el ahorro energético, que están muy relacionados”

En otra ocasión, tras el terremoto de Japón y con motivo del Año Internacional de los Bosques, en el 2011 repartieron 200 árboles a los estudiantes para que pudieran plantarlos donde eligieran. Por cada árbol que dieron, se donó un euro a los afectados por el seísmo. Esta iniciativa fue coordinada por el profesor de la Facultad de Ciencias, Fernando Echarri , experto en Educación Ambiental, que suele colaborar con este voluntariado desde que se creó.

Otras de las acciones que han llevado a cabo en el campus han sido la limpieza del río Sadar y la colocación de cajas-nido para pájaros y para murciélagos . ¿Para murciélagos? Sí, Marc explica que estos animales cumplen una importante función al alimentarse de insectos y polillas, y que son muy beneficiosos para la agricultura de la zona.

Contra la crisis: cuida tu medio

“Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer”.

Este curso quieren poner en marcha un plan para ahorrar energía en el polideportivo de su universidad . Es otra de las líneas de trabajo del grupo de voluntarios, que ven en la actual crisis económica otra manifestación de la falta de sensibilidad hacía la Naturaleza. “Queremos unir el ahorro económico con el ahorro energético, que están muy relacionados. Empezaremos a concienciar en el polideportivo para que así luego, cada estudiante que pase por allí lleve esos pequeños gestos a favor del medio ambiente a su facultad”, explica Diego.

Diego y Marc afirman que el voluntariado es algo vocacional, y que les gustaría seguir haciéndolo también al terminar la carrera. Contra las excusas de “yo no tengo tiempo” o “lo que yo haga no va a cambiar el mundo”, tienen claro que se trata de establecer prioridades, que todos podemos hacer algo -aunque sea poco- porque todo suma. Y vuelven a un adagio: “el que movió una montaña, empezó con las piedras pequeñas”.

“La gente se piensa que la naturaleza es algo que te has encontrado y no ven que es algo prestado que tienes que dejar a los que vengan después”

Mientras se despiden, nos recuerdan una fecha, “ponlo en el reportaje: un 15 de diciembre de hace 40 años la Asamblea General de Naciones Unidas decidió “darle una cara humana a los temas ambientales” y establecer que todos los  5 de junio, se celebrara este día mundial”.