«No tengáis miedo de pedir y de hablar con él cara a cara»

Un nuevo trabajo, la recuperación de la salud de un ser querido o la solución de un problema inesperado pueden convertirse en motivos para acudir a san Josemaría. Desde diferentes países llegan estos testimonios de personas que encontraron en la oración una fuente de esperanza y que atribuyen a su intercesión favores recibidos en distintos momentos de sus vidas.

La Novena del trabajo para un nuevo comienzo laboral

He tenido problemas en el trabajo y malas experiencias sociales que me han llevado a encerrarme en mí misma y a no enfrentarme al entorno laboral. Una noche tuve un sueño: en la mesita de noche tenía un libro escrito por un santo sobre el trabajo. « Un santo que escribe un libro sobre el trabajo, ¡venga ya!», me dije nada más despertarme, «solo es un sueño». Sin embargo, por curiosidad, me meto en internet y hago una búsqueda. Descubro que existen san Josemaría y el Opus Dei. Nunca había oído hablar de ellos. Empiezo a leer algo y su forma de afrontar el trabajo, poco a poco, me va cambiando por dentro.

Durante un mes envié currículos, pero no recibí respuesta. El 27 de abril, tras leer testimonios de gracias recibidas, comencé la novena del trabajo de san Josemaría. El 30 de abril me llamaron para un trabajo que no era el mío y me sentí decepcionada y en conflicto, debido a mi orgullo, a mis limitaciones mentales y a mi pesimismo. Al principio lo rechacé y empecé de nuevo otra novena, pero cuando leí esta frase: «Para que si actualmente mi trabajo estuviera por debajo de mis capacidades y aspiraciones, no lo desprecie, sino que, hasta que encuentre un trabajo más adecuado, lo desempeñe con la máxima responsabilidad...», comprendí que estaba equivocada.

Entonces me dirijo a san Josemaría para que pueda recuperar el puesto, con la esperanza de que, mientras tanto, no se lo hayan dado a alguien más merecedor que yo. Todavía estaba disponible y lo acepto. Puedo decir que son, no una, sino dos veces las que me ha salvado. No tengáis miedo de pedir y de hablar con él cara a cara. ¡Os ayuda con amor, como un padre!

M. C. - Italia


La recuperación de una lesión

Quiero dar testimonio de una curación que he obtenido mientras hacía una novena a san Josemaría, fundador del Opus Dei. Llevaba unos meses con una lesión en el pecho que no mejoraba. Acudí a mi médico, que me mandó a consulta a una clínica especializada para que me hicieran más pruebas. En un principio no se detectó ninguna propiedad maligna, pero la lesión era preocupante, seguía dolorida, en carne viva, sin signos de curación. La cirujana realizó una biopsia, ya que no tenía claro de qué se trataba. La biopsia se completó y los puntos se retiraron el 22 de mayo de 2023, con una cita de seguimiento para el 26 de mayo. El 24 de mayo, sin tratamiento alguno, mi piel quedó completamente limpia de toda aspereza o dolor. Mi piel ha permanecido perfecta y no requiero ningún tratamiento posterior.

Gracias a san Josemaría y a Jesús, ¡estoy curada!

Religious sister - Dublin


San Josemaría, el protector de la salud de mi hija

En el año 2004 tuve una hija, de nombre Sofía. Era madre soltera y mi hija era todo para mí. Al mes de nacida se le detecta una hernia inguinal, a lo que el médico nos sugiere operar de rutina para corregir eso, ya que podía tener consecuencias en caso de no hacerlo. De esa operación ella debía salir en los brazos del médico y de ahí ya nos íbamos para la casa nuevamente.

Llegó el día de la operación y mi hija entra a quirófano, al salir viene el médico sin ella en los brazos y nos dice que vayamos a la habitación para hablar. Durante la operación hizo una atelectasia (que es un colapso completo o parcial del pulmón) debido a una infección intrahospitalaria, ella respiraba por sí misma solo el 30 %. Mi hija pasó de la sala de cirugías directo a terapia intensiva. Después de unas horas me permiten el ingreso a terapia para amamantarle y ahí le veo a mi hija conectada a 7 cables en distintas partes de su cuerpito, ella lloraba mucho, pero sin sonido por la falta de aire en sus pulmones, fue una angustia terrible verla así. Al día siguiente, gracias a la medicación, su pulmón volvió a la normalidad y directamente nos dieron de alta sin mayores recomendaciones.

Llegamos a casa, todo transcurría con normalidad por 24 horas, pasado ese tiempo vi que mi hija volvía a respirar con dificultad, lo que hace que me alarme y le lleve nuevamente para que la controlen, ahí la internaron de nuevo porque sus pulmones volvieron a colapsar.

Transcurrían los día, ella no mejoraba y alguien (no recuerdo el nombre) me llevó una estampita de san Josemaría y me sugirió que rezáramos novena. Con mi mamá iniciamos la novena y al segundo día empezamos a notar mejoría en ella, estuvo internada 15 días y posterior a eso 6 meses de fisioterapia pulmonar. Desde ese momento hasta la fecha, san Josemaría es el santo protector de mi hija.

M. L. L. - Paraguay


El arreglo de una avería en el coche

Desde hace unos meses, el coche que utilizo para trabajar daba señales de un fallo en el motor. Era la primera vez que tenía una avería grave, y en el taller me dijeron que la reparación iba a ser muy costosa.

Decidí pedir una segunda opinión y, mientras lo estudiaban, empecé a pedirle a san Josemaría que lo resolviera, que no fuera una avería grave y que no costara mucho dinero, porque estaba en una situación apurada. Cuando fui a recoger el coche me dijeron que en ese momento no habían detectado ninguna avería y que no me cobraban nada, ni siquiera las horas de trabajo que habían dedicado a buscar la avería.

Enseguida empecé a darle gracias a san Josemaría y a pedirle que lo resolviera hasta el final, y no volviera a aparecer la señal de avería, cómo así ha sido hasta el final de este año.

C. C. M. - España


También puede comunicar la gracia que se le ha concedido mediante correo postal a la Oficina de las causas de los santos de la prelatura del Opus Dei (Calle Diego de León, 14, 28006 Madrid, España) o a través del correo electrónico ocs.es@opusdei.org​.

Clic aquí para hacer un donativo. En alternativa puede enviar una aportación por transferencia a la cuenta bancaria de la Asociación de Cooperadores del Opus Dei con IBAN número ES53 2100 1547 7502 0024 4065 y BIC, CAIXESBBXXX en La Caixa (agencia urbana de la calle Cartagena, 4, 28028 Madrid, España).