La voz de Dios en la vida de un joven puede sonar de muchas formas: como un sueño que impulsa, una duda que inquieta o una certeza que da paz. Esta serie de vídeos recoge testimonios de jóvenes de distintos países —Italia, Australia, Estados Unidos, Sudáfrica, Francia y España— que comparten cómo descubrieron su vocación al Opus Dei.
En sus relatos aparecen ilusiones, dudas y sueños que los llevaron a decir “sí”. Cada historia refleja una cultura y un camino de vida distintos —numerarios, agregados, supernumerarios—, pero todas coinciden en lo esencial: Dios sigue llamando hoy, en medio de la vida ordinaria, con una voz que cada uno puede reconocer en su corazón.
Yo siempre he sido muy disfrutona porque me gusta hacer deporte, me gusta la música y disfrutar con mis amigas, con mi gente.
He estudiado psicología y durante la carrera es verdad que he estudiado mucho sobre la conducta humana. Pero bueno, tras estar en varias ciudades pues como que me he dado cuenta de que lo importante y lo que más valoro es cada persona. Y el hecho de que tengamos una familia también.
Cómo numeraria auxiliar lo que busco es crear una unión entre esas personas y que se sientan parte de algo, ¿no? Que se sientan familia.
Me gusta también compararlo con la música, porque una nota sola, pues suena la nota y ya… Pues me gustaría que a través de mi trabajo hacer que cada nota, se sienta unida a otras notas, formando esa sinfonía. Y que se cree esa familia. Que se sientan a gusto en esta familia. Y en concreto, en la Obra, pues que se sientan en familia dentro del Opus Dei.
Y al final yo creo que eso es lo que hace feliz a las personas.





