¿Qué es lo que te mueve? ¿Cuál es esa corriente de fondo, más allá de lo que se te da bien o de lo que has estudiado? ¿Por qué te entregas a lo que haces?
San Josemaría enseñaba que esta pregunta tiene una respuesta más grande de lo que pensamos: “Cualquier trabajo, aun el más escondido, aun el más insignificante, ofrecido al Señor, ¡lleva la fuerza de la vida de Dios!” (Forja, n. 49). Esta convicción libera. Cuando sabes por qué trabajas y para quién, dejas de estar a merced de las presiones externas, de las comparaciones o del miedo a no ser suficiente.
Becca es chef profesional, y cuenta que descubrir el “por qué” en su trabajo cambió su manera de verlo todo: a las personas a las que sirve, el cuidado que pone en cada detalle, el impacto que tienen los pequeños gestos. En este vídeo comparte lo que ha descubierto y ofrece consejos sinceros para quienes siguen buscando su “por qué”.
Becca: Soy chef profesional y trabajo en la cocina. Trabajo en Murray Hill Place y cuido de las personas que viven aquí, de los residentes que viven aquí.
¿Dónde encuentras la belleza en tu trabajo?
Becca: Me doy cuenta de que, a través de mi trabajo y de lo que hago, sé que con los pequeños detalles, con lo que tengo entre manos y con la intención que pongo en cada acción, me estoy convirtiendo en una mujer que deja huella, capaz de influir en el mundo y en la sociedad.
¿Para quién haces esto?
Becca: Descubrir mi vocación y ser del Opus Dei me ha permitido ver un horizonte más amplio: que no se trata solo de las personas que tengo delante, más cercanas y tangibles, a las que cuido… sino de un mundo y una sociedad mucho mayores.
Las almas a las que sirvo, a las que doy de comer, luego llevarán esa belleza —eso que han recibido— a sus propias familias, compañeros y amigos.
Yo veo ese conjunto: no es solo una pequeña burbuja. Incluso mi aportación, que puede parecer tan pequeña como una piedra en el océano, tiene un efecto en cadena que alcanza a toda la sociedad.
¿Qué consejo le darías a alguien que está empezando en el mundo laboral?
Becca: Encuentra lo que te motiva. Creo que, para cualquier estudiante que está en el colegio o en la universidad, se vive un poco en ese limbo de: “Estoy aprendiendo, estoy adquiriendo herramientas que me servirán en mi carrera”. Pero cuando te gradúas, llegas a un punto en el que toca ponerlo todo en práctica. Y, sin embargo, no siempre te enseñan —o quizá no del todo— a descubrir tu “por qué”. ¿Qué es lo que te impulsa? ¿Qué te mueve hacia adelante?
Por eso, mi mejor consejo es que busques lo que te motiva. Encuentra aquello que te apasiona y lo que quieres que guíe tu vida. Porque, si no tienes algo que te mueva o te apasione, acabarás saltando de un trabajo a otro sin encontrar una verdadera plenitud. En cambio, si descubres lo que está en lo más profundo de ti y en lo que realmente crees, eso será lo que te impulse durante toda la vida.





