Canonización de Josemaría Escrivá

La mañana soleada del 6 de octubre de 2002, ante varios centenares de miles de personas, Juan Pablo II canonizó a Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, en la Plaza de San Pedro.

6-10 DE OCTUBRE 2002: CRÓNICA DE LA CANONIZACIÓN

Unas jornadas de oración y agradecimiento

Cuando este santo sacerdote llegó por primera vez a Roma, al atardecer del 23 de junio de 1946, se instaló en un exiguo ático de un edificio situado en la plaza de Città Leonina, a pocos metros de la basílica de San Pedro. Ya de noche se asomó a la galería exterior de la vivienda, una pequeña terraza cubierta que se asoma al Palacio Apostólico, residencia del Papa. Desde allí se ven las ventanas del apartamento pontificio. Emocionado, comenzó a rezar por Pío XII. Quizá rezó también apoyado en la oración de tantos cristianos que, a lo largo de la historia, han ofrecido su vida por el Romano Pontífice, o pensando en tantos otros que desearían, como escribió en Camino, hacer su romería, videre Petrum, para ver al Papa. Pasaron rápidas las horas y el alba encontró a san Josemaría en oración: había transcurrido en vela su primera noche romana.

En Roma

Bajo esas mismas ventanas del apartamento pontificio, el día 6 de octubre, desde el amanecer, rezaba por el Papa y por la Iglesia una apretada muchedumbre que ocupaba la Plaza de San Pedro, la Via della Conciliazione, y varias plazas y calles adyacentes. Las autoridades han estimado que los asistentes a la canonización de san Josemaría han sido entre 450.000 y 500.000 personas. Para muchos era también su primer viaje a Roma; para algunos, probablemente el único.

Todos esos participantes fueron llegando a Roma ya a partir de los últimos días de septiembre. En avión, en tren, en autocar, en coche, en barco. En el puerto de Civitavecchia atracaron ocho naves en el curso de pocas horas. En numerosos lugares, los viajeros encontraban la acogida de jóvenes voluntarios, deseosos de ayudarles en cualquier necesidad.

El 3 de octubre, los sagrados restos del fundador del Opus Dei se trasladaron desde donde reposan a la basílica de San Eugenio, un templo espacioso, capaz de acoger con relativa holgura a las personas que acudirían a rezar al nuevo santo.

El viernes 4 por la noche se celebró en el auditorio de Santa Cecilia, en la Via della Conciliazione, el acto de presentación oficial del proyecto Harambee 2002, una de las iniciativas de solidaridad promovidas con ocasión del centenario de san Josemaría y de su canonización.

Entre los santos

La ceremonia de canonización tuvo lugar el 6 de octubre a las 10 de la mañana. "En honor de la Santísima Trinidad (...) declaramos y definimos Santo al beato Josemaría Escrivá de Balaguer, y lo inscribimos en el Catálogo de los Santos, y establecemos que en toda la Iglesia sea devotamente honrado entre los Santos", proclamó solemnemente Juan Pablo II. El "Amén" de la asamblea puso punto final a la fórmula de canonización, y un aplauso emocionado se elevó desde la Plaza de San Pedro hasta el castillo de Sant'Angelo. Acabada la Misa, el Papa, que deseaba saludar a los presentes, recorrió en automóvil, acompañado por el prelado del Opus Dei, la plaza y la via della Conciliazione. Durante el trayecto, decenas de niños pequeños recibieron del Papa la bendición y un beso en la frente.

El día 7 por la mañana, el Santo Padre recibió en audiencia a los participantes en la canonización. Juan Pablo II se refirió en su alocución a la incondicionada actitud de servicio a todas las almas de que ha dado muestra el nuevo santo, "patente en su entrega al ministerio sacerdotal y en la magnanimidad con la cual impulsó tantas obras de evangelización y de promoción humana en favor de los más pobres". Mons. Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei, acababa de celebrar la Santa Misa de acción de gracias en la misma Plaza de San Pedro.

Al término de la audiencia, el Patriarca Teoctist, cabeza de la iglesia ortodoxa rumana, llegó para saludar oficialmente al Santo Padre. Los participantes en la audiencia expresaron con repetidos aplausos el afecto de tantos católicos venidos de todo el mundo y su común anhelo de unidad.

En acción de gracias

Durante los días 8 y 9 se sucedieron, en varias basílicas e iglesias de Roma, Misas de acción de gracias en dieciocho idiomas. Los actos programados con motivo de la canonización de san Josemaría finalizaron la tarde del 10 de octubre con el solemne traslado de su cuerpo desde la basílica de San Eugenio a la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz.