Rendirse, Jamás (9)

Antonio y Tati tienen una familia que mantener. Él trabajaba vendiendo ropa hasta que los fabricantes evitaron intermediarios y le fue mal. Probó con la venta de autos de colección y tampoco le fue bien. Se lanzó con la agricultura y empezó a vender pero no daba abasto dado que debía hacerlo todo pues no había dinero para pagar empleados. Se asoció con otra persona que invirtió capital y empezó a mejorar hasta que tuvieron una plaga que los hizo perder el 60 por ciento de la cosecha durante un año. En 2017 el Huracán María arrasó con todo. A los 10 días no tenía absolutamente nada: ni agua, ni luz, ni alimento para darle a sus hijos. Se tuvo que marchar con su familia a los Estados Unidos, pero regresó. Aprendió de san Josemaría a confiar en Dios, no bajar los brazos y seguir hacia adelante.

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