En Singular: el Opus Dei en historias personales
No hay dos personas iguales. Tampoco existen dos vidas idénticas. El Opus Dei es cada persona que encarna este carisma, repite con frecuencia el Prelado. “En Singular” es un mosaico variado de rostros de los cinco continentes que cuentan su vida a partir de su encuentro con la Obra.
Marina, España «Quiero ser numeraria auxiliar con todo lo que hago»
Marina es una numeraria auxiliar del Opus Dei que se involucra en varios proyectos sociales para ayudar a niños en hospitales, distribuir alimentos a familias necesitadas y cuidar a personas mayores. Su vocación le da unidad a todas estas actividades y le motiva a dar de manera concreta y transmitir el afecto de Dios a los demás.
Carol, Brasil: «La Obra se convirtió en una extensión de mi familia»
Caroline, de 37 años y originaria de Osasco, Brasil, proviene de una familia donde su padre es peluquero y su madre profesora de matemáticas. Estudió hotelería y realizó un curso de especialización en el sector de servicios. Su vocación a la Obra como numeraria auxiliar la define como "una madre dentro del Opus Dei", destacando que "nosotras sabemos cuidar, como cualquier madre lo haría, y en todos los aspectos". Esto “impacta también espiritualmente, no sólo materialmente”.
«Aceptar la vulnerabilidad es condición necesaria para mejorar»
En las 60 Jornadas de Cuestiones Pastorales de Castelldaura de este año se ha reflexionado sobre cómo llevar esperanza a un mundo herido. Estas jornadas, celebradas en Barcelona, son una ocasión para que los sacerdotes adquieran herramientas para reavivar y vivir mejor su ministerio.
Abi, Australia: «Mi vida estaba llena de cosas, pero no era del todo feliz»
Abi creció en Perth, en la parte occidental de Australia. Allí estudió Patología y Medicina de Laboratorio, además de desarrollar un montón de aficiones que, sin embargo, no la llenaban del todo: “Tenía tiempo, tenía dinero, tenía oportunidades. Pero sentía que estaba desperdiciando mi tiempo… bueno, no mi tiempo, ¡mi vida!”.
Andy, Argentina: «El espíritu de la Obra lo llevo conmigo adonde vaya y en cualquier circunstancia»
Andy es de Salta (Argentina) y estudió gastronomía. Tras muchos años viviendo y trabajando en Buenos Aires, recientemente decidió regresar a su ciudad natal para cuidar de su sobrino: “comprendí que era necesario y que no podía actuar con indiferencia cuando tenía la posibilidad de ayudar”, asegura.
Laura, Barcelona: «Fui numeraria 25 años. No considero en absoluto que hayan sido años perdidos»
Laura, médico en Barcelona, fue numeraria del Opus Dei durante 25 años. En 2020, tras un proceso largo de reflexión, decidió dejar la Obra. "El balance es positivo, sin duda. No considero, en absoluto, que sean años perdidos", afirma, y destaca la formación recibida, haber conocido a muchísima gente y haber aprendido a vivir las virtudes con naturalidad.
Bek, Australia: «No creo que nadie pueda afirmar que ha dominado por completo el arte de amar a los demás»
Rebekah, más conocida como Bek, es de Wollongong, Australia. Bek tiene muchas aficiones: le gusta navegar, pintar, leer, la música y cocinar. La pasión por la cocina terminó siendo su campo de desarrollo profesional. El propósito de su trabajo es lograr que las personas sepan que son amadas, algo que exige un aprendizaje continuo: “No creo que nadie pueda decir que ha alcanzado la cima en el aprendizaje de cómo amar a las personas”.
Heloiza, Brasil: «He encontrado en la gastronomía una forma de servir y conectar con los demás»
Heloiza es numeraria auxiliar del Opus Dei desde hace 34 años. Nació en Lorena, pero tras el asesinato de su padre en un robo cuando tenía 10 años, su madre decidió mudarse a São José dos Campos para estar cerca de su familia. Su vida ha estado marcada por otros acontecimientos dolorosos, como la enfermedad. Le encanta la repostería y durante la pandemia comenzó un emprendimiento llamado "By Chef Helô". La suya es una historia de superación.
Kele, Argentina: «Es una regalo de Dios disfrutar lo que uno eligió»
Kele estudió Técnica Auxiliar en Gastronomía y Nutrición. Al conocer el Opus Dei, afirma, “fue todo un descubrimiento, porque no conocía nada y no sabía que, con total naturalidad, podía meter a Dios en mis cosas”, incluso en “las salidas que hacía con mis amigas.”










