Presentan libro “Vicente Rodríguez Casado” en el centenario del natalicio del historiador

Profesores, exalumnos y allegados al prestigiado historiador español destacaron su aporte intelectual y sus vínculos con la Universidad de Piura, en el homenaje que ofreció la Facultad de Humanidades por el centenario de su natalicio.

Opus Dei - Presentan libro “Vicente Rodríguez Casado” en el centenario del natalicio del historiador

El libro “Vicente Rodríguez Casado”, de Antonio Cañellas y César Olivera, fue presentado en el marco del homenaje que la Facultad de Humanidades le rindió al insigne historiador y maestro, del mismo nombre, quien habría cumplido ya 100 años.

El decano de la Facultad, doctor Enrique Banús, dijo que es muy oportuno que, en el cincuentenario de nuestra Universidad, recordemos con gratitud a las tantas personas que han contribuido, de muchas maneras a la madurez y los frutos logrados por esta casa de estudios. “En ese sentido, en Humanidades, concretamente, hay sin duda varios profesores a los que debemos mucho, como aquellos a los que hemos tratado especialmente: Leonardo Polo y don Vicente Rodríguez Casado”, dijo.

Precisó que esta Facultad, a través de su programa de Historia y Gestión Cultural, asume que la Universidad cuenta con un importante patrimonio histórico y cultural, tangible e intangible. En éste último figuran la presencia, enseñanzas y también las historias y relatos –a veces convertidos en leyendas y mitos– de aquellas personas que vinieron, como estos dos grandes profesores, quienes, pese a sus posturas, a veces divergentes, tenían en común el empeño por sacar adelante ese milagro en el desierto en el que se convirtió la UDEP.

En la Rábida
El vicedecano de Investigación, Pablo Sebastián, leyó el mensaje enviado por el doctor León M. Gómez Rivas, catedrático de la Universidad Europea de Madrid, alumno de don Vicente, entre 1982 y 1984, en el que recuerda a Piura como “ese destino exótico” al que nuestro profesor de Historia Universal Moderna solía viajar en el mes de mayo y regresaba en el otoño madrileño”.

En breve semblanza, Gómez Rivas recordó la relación de Vicente Rodríguez y Leonardo Polo, como importantes promotores de la Asociación de La Rábida en la residencia de los Sagrados Corazones, a la que consideraban “un espacio de diálogo a cualquier hora y sin falta, después de cenar en el despacho de don Vicente”.

Por su parte, y luego de detallar hitos biográficos importantes de ambos personajes, la profesora Genara Castillo destacó el cariño que ambos tuvieron a la UDEP, así como sus contribuciones en la formación de profesores del área de Humanística. Además, dijo, fueron grandes maestros de las ciencias que cultivaban, Historia y Filosofía, respectivamente, y “nos enseñaron a pensar, a investigar y cuestionarse en profundidad los temas. En especial, dieron un claro ejemplo de diálogo universitario, que hace que aun teniendo ideas distintas en lo opinable, se puede estar de acuerdo en la búsqueda de la verdad incondicional e integralmente, lo cual está en el centro del ser universitario.

Destacó también la relación profesor-alumno: “Sentíamos que nos tomaba en serio, que éramos importantes para él. Nos hacía pensar y disfrutaba estando con nosotros”.

Existencia mítica
La docente Djanira Aparicio, al abordar “La noción de existencia mítica de Rodríguez Casado y Leonardo Polo”, señaló que para don Vicente el mito es una especie de metafísica imaginativa que nos otorga una visión completa del mundo y del hombre”. Mientras que para don Leonardo Polo “es un saber operativo el cual se distingue de la metafísica que es un saber de principio”.

“Hemos encontrado en ambos pensadores dos aspectos importantes: el valor conceptual del mito y su fundamento. Es en este último sentido, que tanto para don Vicente como para don Leonardo, hoy estamos viviendo una época sumamente mítica”, señaló.

El cariño por la UDEP
En la presentación del libro “Vicente Rodríguez Casado”, Rolando Rodrich, periodista y exalumno del homenajeado, al anunciar al doctor César Olivera, del Instituto de Historia de Madrid y la Universidad Complutense y sobrino del homenajeado, recordó algunas anécdotas de don Vicente en sus visitas a Piura, inclusive cuando esta estaba prácticamente destruida por las lluvias del 83, pero en medio de todo, estaba el afecto de don Vicente hacia esta casa de estudios, dijo.

Tras realizar una pormenorizada semblanza sobre la obra y biografía de don Vicente y unos brevísimos trazos sobre su compleja personalidad, Olivera señaló: “Cuando uno se plantea una interpretación de conjunto, y completa, de un personaje tan polifacético como don Vicente, se encuentra con varios problemas que no son fáciles de resolver. Primero hay que encontrar fuentes documentales adecuadas, estudios previos anteriores, y el principal problema era que yo, como medievalista, estoy acostumbrado a manejar textos o documentos de hace 600 u 800 años a los cuales se le aplica determinada metodología, para saber si son fuentes de primera mano y cuáles son las características interpretativas del relato en el contexto histórico”.

“El problema es que en esta biografía, tengo que hablar como si yo fuera fuente de primera mano, con lo cual no ha sido posible que me aplique a mí mismo toda esa metodología que acostumbro a utilizar. He sentido esa extraña sensación de vértigo, por lo que he tratado de hacer lo mejor que he podido”, expresó.

Refiriéndose a los vínculos de don Vicente con la UDEP, manifestó que su amor al Perú y a Piura se debió, principalmente, a aquí encontró algo que ya era muy difícil de hallar en la Universidad Complutense: esa relación personal única de maestro-discípulo, vivida con una intensidad brutal en sus años de juventud y que se estaba ya perdiendo en aquellas aulas.