Misas de acción de Gracias en la fiesta de san Josemaría 2026

Un ambiente de fe y esperanza impregna la celebración de san Josemaría en nuestra patria cada 26 de junio. La gratitud, la devoción popular y la acción de gracias de centenares de fieles se vive en diferentes lugares de la geografía nacional.

Santa Misa en honor a San Josemaría - Arequipa 2026
Santa misa en la Parroquia La Sagrada Familia - Ica

En más de 15 ciudades del Perú cientos de fieles se congregaron en misas en acción de gracias y para pedir su intercesión ante Dios, ad portas del centenario del Opus Dei, una institución que viene a recordar un mensaje “viejo como el evangelio, pero como el evangelio, nuevo”, como le gustaba decir al fundador de la Obra.

En algunos sitios como el santuario San Martín de Porres de Huaral (Lima), o en la parroquia Santa Bárbara de Coasa (Ayaviri, Puno) resultó especialmente significativo, este año, pues no es que haya personas del Opus Dei en estas ciudades, sino que se trata de algún amigo, de un cooperador o cooperadora; o, simplemente de un sacerdote que tiene devoción especial y organiza una misa.

Afiche de la misa en el Santuario San Martín de Porres en Huaral.

San Vicente de Cañete: una devoción arraigada

La ciudad de san Vicente de Cañete está muy ligada a la devoción popular a san Josemaría, por múltiples razones, entre ellas, que el fundador del Opus Dei estuvo en el valle de Cañete, un 13 de julio de 1974 en una reunión familiar o tertulia donde abordó temas relacionados a la santidad en la vida ordinaria. También se lleva a cabo una procesión en honor a san Josemaría, tras la santa misa.

En la catedral de san Vicente de Cañete la misa estuvo presidida por el obispo monseñor Ricardo García, quien en su homilía recordó algunas enseñanzas. “San Josemaría no es un santo lejano ni difícil de imitar. Es el santo del trabajo cotidiano, de la sonrisa ofrecida con amor, de la oración en medio del quehacer diario. Como decía san Juan Pablo II con aquella frase luminosa: es el santo de lo ordinario. Y precisamente por eso, su mensaje nos interpela a cada uno de nosotros tal como somos, en el lugar donde vivimos y trabajamos. (..)

Sembrar paz y alegría en los tiempos actuales

Describiendo a los primeros cristianos —modelo de lo que ha de ser el Opus Dei— escribía san Josemaría: «Hogares iguales a los otros hogares de aquellos tiempos, pero animados de un espíritu nuevo, que contagiaba a quienes los conocían y los trataban. Eso fueron los primeros cristianos, y eso hemos de ser los cristianos de hoy: sembradores de paz y de alegría, de la paz y de la alegría que Jesús nos ha traído» (Es Cristo que pasa, n. 30).

¿No es acaso esto lo que más necesita nuestra sociedad hoy? Vivimos tiempos de polarización, de enfrentamiento, de palabras que dividen en vez de unir. La tarea del cristiano es precisamente la contraria: tender puentes, sembrar comprensión, ofrecer la mano al que piensa distinto. Como decía san Josemaría en Argentina, en medio de momentos dramáticos: «Que sembréis la paz y la alegría por todos lados; que no digáis ninguna palabra molesta para nadie; que sepáis ir del brazo de los que no piensan como vosotros».

La santidad es posible en Cañete, Yauyos y Huarochirí

(..) Esta Catedral de San Vicente guarda una memoria preciosa: el vínculo espiritual entre san Josemaría y estas tierras de Cañete que san Josemaría tanto amó. La Prelatura de Yauyos, Cañete y Huarochirí —confiada al cuidado pastoral de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei desde sus orígenes— lleva en su ADN espiritual el mensaje del fundador: la santidad es posible aquí, en el valle del Cañete, en los Andes de Yauyos, en las comunidades de Huarochirí.

Procesión de san Josemaría en san Vicente de Cañete (2026)

En Piura y desde Piura

Las misas en honor a san Josemaría, fundador y primer Gran canciller de la Universidad de Piura, se celebraron en Piura y Lima. En Campus Lima, decenas de profesores, trabajadores, alumnos y amigos de la UDEP se reunieron en el Jardín Central. La celebración la presidió el padre Juan Armas, capellán de dicho campus.

En Piura, en la Ermita de la Sagrada Familia, más de 600 personas celebraron la festividad de san Josemaría. Presidió la misa el padre Ricardo González, capellán mayor de la UDEP, acompañado de los padres Pedro Talledo, párroco de Nuestra Señora del Tránsito y vicario episcopal de Piura; Takeshi Gonzales, capellán castrense; y los capellanes Luis Andrés Carpio, de la Facultad de Derecho; y Miguel Arce, del Colegio Vallesol; también participó el diácono José Adanaqué.

Crecimiento personal en el día a día

En el núcleo del mensaje del fundador del Opus Dei, indicó el padre Juan Armas en Lima, está la posibilidad de encontrar a Dios no solo en los espacios de oración, sino también en el trabajo, el estudio, el descanso y la vida familiar. Invitó a llevar una vida coherente y con integridad “No puede haber una doble vida, que no podemos ser como esquizofrénicos si queremos ser cristianos”, dijo citando al fundador de la Obra.

En Piura y desde Piura como fue el sueño de san Josemaría

En Piura, el padre González animó a los asistentes a recordar y vivir el mensaje de santidad en la vida ordinaria, dejado por san Josemaría. “Nosotros tenemos un mundo por heredar y llevar el mensaje de Jesucristo en cada uno de los ambientes en los que interactuamos”, dijo.

Finalmente, el P. González recordó que la misión de los cristianos es seguir el ejemplo de Jesucristo. “El señor nos llama en cada momento de nuestra vida a dar una respuesta de caridad, alegría, optimismo, fe, prudencia, justicia, fortaleza, templanza y otras virtudes que engrandecen la vida siembran bien en la vida diaria. La gracia de Dios se puede descubrir en lo ordinario”, concluyó.

Grupo de jóvenes de Piura tras la misa de san Josemaría en la ermita de la UDEP.

Correo para enviar fotografías de la fiesta de san Josemaría: info.pe@opusdei.org

Homilía de monseñor Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei, con ocasión de la misa del 26 de junio en la basílica de san Eugenio (Roma): Mons. Fernando Ocáriz: «Lo que nos une es mucho más decisivo que lo que puede separarnos» - Opus Dei