Colegio Salcantay en la JMJ Panamá 2019

Un grupo de profesoras y alumnas del Colegio Salcantay de Lima asistieron a la JMJ de Panamá en Enero último. Pudieron asistir a todas las actividades programadas con el Santo Padre, quien invitó a los jóvenes a seguir con fidelidad a Jesucristo.

De la Iglesia y del Papa
Opus Dei - Colegio Salcantay en la JMJ Panamá 2019

“He aquí la sierva del Señor” fue la frase motivadora de la XXXIV edición de la Jornada Mundial de la Juventud realizada en Panamá del 22 al 27 de enero que reúne a los jóvenes de todo el mundo durante una semana.

Fuimos dos profesoras del Colegio Salcantay acompañadas de un grupo de nueve alumnas.

Ni el intenso calor ni las largas caminatas disminuyeron nuestro entusiasmo y ganas de vivir a plenitud esta fiesta de la juventud católica.

“Han sido muchas las anécdotas y experiencias vividas. ¡Imposible olvidar a la Sra. Rosita!, voluntaria de 73 años, quien, junto a su esposo y dos nietos, nos guió y acompañó el día del Vía Crucis con el Papa…o la señora que encontramos -estando un poco perdidas- y nos subió a todas a su camioneta (¡hasta ahora no sabemos cómo entramos!), acercándonos a nuestro destino…los intercambios de pulseras con todos los peregrinos del mundo…las barras compartidas, el corear canciones peruanas a todo pulmón en nuestros recorridos, los bailes, las conversaciones…"

Todo esto ha dejado una huella en nuestro corazón y un gran mensaje. "La Iglesia está viva y la sostiene la fuerza y el entusiasmo de los jóvenes de edad y de espíritu que tenemos a Cristo como modelo de vida”, señala Pilar Chávarry, una de las profesoras que participó en la JMJ.

Por su parte, Raphaella Ballón, alumna del Colegio Salcantay que asistió a la JMJ comenta: “Participar de una Jornada Mundial de la Juventud, sin duda, es algo que te cambia la vida y es cuestión de cada uno, hacer vida lo aprendido durante esa semana. Para mí, esta JMJ fue una oportunidad para abrir los ojos, para darme cuenta que no tengo por qué temer en expresar mi fe o en ser quien soy. Estar rodeada de tanta gente que ha sacrificado tanto para poder estar ahí, es algo que realmente llena el alma; saber que todos esos jóvenes han venido de distintas partes del mundo con el mismo motivo y el mismo amor por Dios que tú, es algo que conforta. Unas palabras del Papa Francisco con las cuales me quedo son: “El mundo no es solo para los fuertes”. Como dice el Santo Padre, tenemos que construir puentes y unir a las personas con amor. Demostrarles que cada uno de nosotros vale y que todos somos merecedoras de ese gran amor de Dios por más difícil que sea el camino”.

“ERA UNA JOVEN DE NAZARETH, NO SALÍA EN LAS REDES SOCIALES NI ERA UNA “INFLUENCER”, PERO SIN QUERERLO NI BUSCARLO SE VOLVIÓ LA MUJER QUE MÁS INFLUYÓ EN LA HISTORIA”.

El Papa Francisco, habló con mucha claridad e invitó a todos los jóvenes a no tener miedo de, a ejemplo de María, decir para aceptar la llamada de Dios. Ella se jugó el y sus ganas de servir fueron más firmes que las dudas y las inseguridades. “Era una joven de Nazareth, no salía en las redes sociales de la época ni era una influencer, pero sin quererlo ni buscarlo se volvió la mujer que más influyó en la historia”.

Dios nos invita -nos dice el Papa- a soñar el futuro; pero para ello, los jóvenes deben estar convencidos que son el presente, que son la fuerza renovadora y aunque cuesta aceptar que el Amor Divino se hace concreto, sabemos que Dios es real porque el Amor es real.

No olvidemos que los jóvenes son el ahora de Dios y así lo entendieron cada una de las alumnas del Colegio Salcantay que vivieron con intensidad estos días de peregrinaje. El Papa Francisco les pidió ser mensajeras en sus familias y comunidad y estamos seguras de que será así.