Construyendo Esperanza: universitarias aplican mensaje del Papa Francisco

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Piura colaboró con el desarrollo humano y social en San Benito (Cañete), procurando secundar el mensaje del Papa Francisco en Perú. El proyecto denominado “Construyendo esperanza” fue organizado por el Centro Cultural Universitario "Ausangate" en coordinación con la Universidad de Piura – Campus Lima y el Instituto Condoray de Cañete.

Iniciativas
Opus Dei - Construyendo Esperanza: universitarias aplican mensaje del Papa Francisco

¿Quieres ser parte del cambio? Esta fue pregunta con la que se invitó a participar a alumnas de la Universidad de Piura en este proyecto social. La expectativa fue grande. Numerosas alumnas de todas las facultades asistieron a la presentación del proyecto.

Dani, Mafer, Laura y Arantza el día de la presentación del proyecto en Udep

Meses antes de la presentación del proyecto en la universidad, el Papa Francisco vino al Perú. Su mensaje a los jóvenes en Lima fue un gran impulsor: “Jesús quiere verlos en movimiento… Él los llevará por el camino…donde cada uno puede colaborar con lo mejor de sí.”

Poco después un grupo de universitarias dio el primer paso y visitó una localidad al sur de Lima, San Benito, ubicada en Cañete, donde podría hacerse realidad este deseo. Se encuestó a pobladores para conocer mejor sus necesidades y se detectaron cuatro ámbitos de posible ayuda: Derechos básicos, Vínculos familiares, Financiamiento y Emprendimiento.

Capacitarme para capacitar

Con el ánimo de hacer cambios positivos en la sociedad, nació “Construyendo Esperanza”. El proyecto buscaba ofrecer a las participantes la oportunidad de ser un agente de cambio en la sociedad y de poner las propias capacidades al servicio de los demás.

Fueron 23 alumnas de Derecho, Ingeniería Industrial, Administración de Empresas, Administración de Servicios, Psicología y Economía, las que se comprometieron con el proyecto. Ellas formaron equipos multidisciplinarios y recibieron capacitaciones de especialistas en los diferentes temas, así tendrían las herramientas para desarrollar los talleres para las pobladoras.

Las necesidades en el pueblo son muchas, por eso además de los talleres de capacitación tuvieron un objetivo común, la reparación y mantenimiento de la parroquia del lugar y de un local comunal, donde las señoras del pueblo reciben formación de las promotoras rurales de Condoray, labor corporativa del Opus Dei que realiza trabajos de promoción social en Cañete desde hace 55 años.

Mujeres con esperanza

La semana de trabajo en San Benito llegó. A través de altoparlantes y avisos en los mototaxis se comunicó la inauguración de las actividades. El alcalde del lugar ofreció su local para los talleres y así, una a una, las señoras fueron llegando para la capacitación.

Por las tardes, cada equipo les ofreció talleres sobre los temas en los que se prepararon con tanta ilusión: sobre proteger sus derechos fundamentales; importancia de la familia, autoestima y la enseñanza positiva; las finanzas personales y el ahorro; emprendimiento y mejoras aplicadas a sus negocios. Esto con el ideal de cambiar la vida de las personas.

“Me llevo la sonrisa de las personas a las que hemos podido ayudar, niños y a las personas mayores. Una linda experiencia que cambio mi vida” Caroline Carrasco. Ingeniería Industrial.

Como actividades paralelas se prepararon dinámicas con los niños. Mediante juegos se les educó en temas de respeto a los demás, limpieza y cuidado del medio ambiente. Finalmente la semana terminó con un número cultural preparado por los niños para sus mamás.

Mujeres fuertes

Durante las mañanas, todas trabajaron con dedicación en el local comunal y en la parroquia. Cada esfuerzo se vio recompensado, con la acogida y escucha de las señoras, con la sonrisa y participación de los niños, con la nueva imagen del local y la parroquia, pero sobre todo con la maravillosa amistad que nació entre las ellas, a partir plasmar el sueño de construir un mundo mejor dando lo mejor de sí mismas.

Ha sido una semana inolvidable, pero no acabará ahí, hay muchos planes para continuar, llevar “Construyendo Esperanza” a otras localidades y convocar a más personas a ser parte del cambio.