Beatificación de Guadalupe: testimonios peruanos

La beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri marcó la vida cristiana de jóvenes y matrimonios peruanos que acudieron a Vistalegre, tanto el día de la beatificación como en la misa de acción de Gracias, el último fin de semana. Presentamos los testimonios de algunas de ellas:

Guadalupe Ortiz de Landázuri
Opus Dei - Beatificación de Guadalupe: testimonios peruanos

Andrea Rey: “La importancia de la alegría”

“De las tantas cosas que admiro de Guadalupe y que me ayudan a luchar por ser mejor, en este viaje me ha marcado mucho la importancia de la alegría. Y haber conocido a muchas personas que viven el espíritu de la Obra y en las que resaltaba especialmente esta virtud, me ha dado mucha ilusión y nuevos propósitos para mi vida”.

“Nos ha impresionado a todas las que viajamos juntas del Club Alki la cercanía de Guadalupe en todo lo que hacíamos, y cuántos favores nos ha hecho a lo largo de esta semana. En una oportunidad necesitábamos llegar puntuales a un sitio, y esperábamos un bus que no llegaba. Apenas terminamos de rezar la estampa de la nueva beata, llegó el bus y llegamos temprano a donde teníamos que ir”, concluye Andrea.

La delegación del club Alki en Vistalegre

María Marta Bello: “Algo histórico y extraordinario”

“Hemos vivido algo histórico y extraordinario. No tengo palabras para agradecer la inmensa suerte de haber participado. Era como estar en el Cielo. Tanta alegría, detalles de cariño de las personas de la Obra, los cuidados y atenciones que tuvieron con nosotras. Qué maravilla es la Obra que nos hace estar en casa en el lugar en que nos encontremos”.

Mariana Aragaki: “Una gracia y felicidad muy fuerte”

“El viaje para mí fue una bendición. Ver a tanta gente de bastantes países en la beatificación de Guadalupe me pareció algo impresionante, todos aplaudiendo me conmovió. Lo único que hice fue llorar. Lo más chistoso fue que no sabía por qué, solo sentía una gracia y felicidad muy fuerte. Y bueno terminar con la tertulia fue lo máximo. Me encantó el viaje, me marcó en casi todos los aspectos”.

Almudena Cáceres: “Llegar al cielo no es imposible”

“Este viaje me ha hecho caer en la cuenta que llegar al cielo no es imposible, solo tengo que perseverar en lo que hago y hacerlo por amor a Jesús”.

“Este viaje me ha hecho caer en la cuenta que llegar al cielo no es imposible, solo tengo que perseverar en lo que hago y hacerlo por amor a Jesús. Me impactó mucho que, donde estuviéramos -en la casa donde nos quedamos, en algún centro del Opus Dei, en la beatificación, en la tertulia, en la misa- nos sintiéramos como en familia, como si nos conociéramos de años”.

Sofía Mariani: “Guadalupe tocó nuestros corazones”

“La beatificación me permitió conocer gente maravillosa de todas partes del mundo. Hablar y generar nuevas amistades con personas de Filipinas, Portugal, Nigeria, Venezuela, México, etc. Todas de distintas culturas y costumbres, pero unidas con un mismo propósito. La beatificación fue un momento lleno de alegría. Guadalupe tocó nuestros corazones. Igualmente, la tertulia y la misa fueron increíbles”.

Angela Cangahuala Lozada: Esta experiencia fue muy bonita

“El saber que fue la primera mujer de la Obra en ser beatificada, me hace pensar en todas las demás que seguirán. La celebración fue muy bonita y me gustó mucho ver banderas de todos los países que estaban presentes”.

Juan Antonio Valdez: “Una magnífica fiesta de familia”

Juan Antonio Valdez y Cecilia Stuard han cumplido recientemente treinta años de casados y al enterarse de la beatificación de Guadalupe decidieron asistir. El sábado 18 coincidió que era el cumpleaños de Cecilia.

Juan Antonio nos comenta: “La beatificación ha sido una magnífica fiesta de familia. Tan pronto llegué con mi esposa Cecilia a Madrid pudimos escuchar misa en el Real Oratorio del Caballero de Gracia, donde está la tumba de Guadalupe. El sábado 18 acudimos a la beatificación con el metro. Cuando ingresamos al vagón me sorprendió verlo repleto de gente tan bien trajeada. Tanto que al entrar pregunte en voz alta: ¿es éste el transporte oficial para la fiesta?, no faltó quienes contestaron riendo que ¡sí!”

“No faltaron lágrimas y aplausos en cada rincón”.

Cecilia por su parte nos dice: “El momento muy emocionante: cuándo se declara beata a Guadalupe y se descubre su imagen sonriente al lado superior izquierdo del Altar. No faltaron lágrimas y aplausos en cada rincón”.

Matrimonio Valdez en la beatificación de Guadalupe

José Grijalba: “Asistimos a la beatificación gracias a Guadalupe”

“En dos oportunidades que mi esposa estuvo de viaje en España, solicitó pases para la beatificación de Guadalupe sin éxito. Acudimos a Guadalupe para que intercediera por nosotros y obtener estos pases y los conseguimos. En la beatificación, se sentía un ambiente lleno de Dios. La gente asistió con mucha piedad”.

Coni Cornejo y Gustavo Valdés: “Una gran fiesta”

Coni Cornejo y Gustavo Valdés son un matrimonio con nueve años de casados y tres niñas de ocho, cinco y tres años, que han viajado con mucha ilusión para asistir a todos los actos de la beatificación de Guadalupe.

Coni nos da su testimonio: "Tuvimos la suerte de participar en los tres eventos. Ha sido una beatificación preciosa, tan familiar y tan alegre que se vivió como una gran fiesta. Desde que te subías al metro que te llevaba a Vistalegre, sentías el buen ambiente y la alegría en la cara de todos. Grupos de jóvenes, familias, sacerdotes, etc. Todos con el mismo fervor y cariño a Guadalupe. Fue increíble como ella contagió su buen humor incluso a quienes no la conocimos en persona".

Coni y Gustavo Valdés en la ceremonia de beatificación de Guadalupe.

Gustavo nos cuenta: "Fue impresionante como una laica como nosotros, que trabajó con tanto amor, que quiso servir a todos los que la rodeaban impactó en la vida de tantas personas. Concretamente en la beatificación éramos más de 10 mil personas de 62 países, con el mismo propósito: celebrar a Guadalupe".


Mica Tasara: “Una ceremonia emocionante”

“Mi hija y yo fuimos a la beatificación, muy emocionante desde las primeras horas de la mañana...salimos con mucha anticipación por las colas y ya era inmensa, familias enteras y gente joven asistían al evento, nos trasladamos en metro y muchas chicas iban para allá, lo más impresionante fue el momento que ya declaran beata a Guadalupe y todo el recinto aplaudía por lo menos cinco minutos, por la pantalla enfocaron la bandera peruana, nosotras estábamos cerca”