Ayudar a los demás
Mons. Álvaro del Portillo: "Un hijo de Dios tiene que estar preocupado por amar a todos los demás, por comprender a todos, por querer a todos".
“Me he sentido muy querido por mi hermano”
Para Carlos, su hermano Álvaro es más que un hombre ejemplar. La virtud de Álvaro del Portillo es una decidida preferencia por el amor a Dios y al prójimo: irradiándolo, enseñándolo, compartiéndolo.
Todos podemos ser santos
Este sábado, 27 de septiembre, será beatificado en Madrid don Álvaro del Portillo, sucesor de san Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei, a quien la Iglesia propone desde ahora como nuevo intercesor y modelo de santidad para todos los fieles, y a quien Juan Pablo II describió, nada más fallecer, como un Siervo bueno y fiel
Para siempre, para siempre, para siempre
"Estamos destinados a gozar de Dios por toda la eternidad: esto es lo que confiere unidad y sentido a toda la existencia humana", escribe Álvaro del Portillo.
El comunicador Álvaro del Portillo
Artículo con motivo de la beatificación de Álvaro del Portillo.
"Para mí don Álvaro es una gran sonrisa y una gran paz"
Me llamo Francien, soy de Holanda y trabajo como empleada de hogar.
“Recuerdo el carácter cálido y sereno de don Álvaro”
Austine Omeno Odhiamo, soy keniano y vivo en Nairobi. Trabajo en el Eastlands Project, una iniciativa del Opus Dei en Kenia para dar formación a empresarios de modo que puedan gestionar mejor su empresa.
Encuentro Internacional "40 iniciativas contra la pobreza"
Madrid acoge el 25 de septiembre un encuentro internacional en el que se conocerán las experiencias de las 40 labores sociales impulsadas por Álvaro del Portillo en todo el mundo. La jornada se retransmitirá en directo a través de varias páginas web.
Iniciativas sociales impulsadas por Alvaro del Portillo en todo el mundo se reúnen en Madrid para abordar la lucha contra la pobreza
Los beneficios para la sociedad de una vida de entrega a los demás.
Dile, a solas, que le quieres
Descansa en la filiación divina. Dios es un Padre —¡tu Padre!— lleno de ternura, de infinito amor. —Llámale Padre muchas veces, y dile —a solas— que le quieres, ¡que le quieres muchísimo!: que sientes el orgullo y la fuerza de ser hijo suyo. Niño amigo, dile: Jesús, sabiendo que te quiero y que me quieres, lo demás nada me importa: todo va bien.







