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Historias de conversión

Hoy día, en el siglo XXI, muchos seguimos "cayendo del caballo", como San Pablo. A través de la alegría de un amigo, de un momento de especial oración, de la formación cristiana, o incluso de un momento de sufrimiento... Dios sigue llamando a cada uno. Hoy. Ahora.

Youth

"Nadie sufre solo" Javi Ballester

Javi es el hermano menor de Pedro Ballester, un joven de Manchester que falleció a los 21 años por un osteosarcoma. Puedes conocerlo en esta segunda parte de la entrevista.

Mundo y yo

Jesu y Joaco: "somos un equipo"

Jesu y Joaco cuentan, desde su experiencia de 4 años de noviazgo, cómo han vivido su sexualidad muy distinta a la opción que les vende el mundo.

Mundo y yo

Toda la familia empieza por unos novios

“Toda la familia empieza por unos novios”. Tere y Antonio también, y nos cuentan cómo han recorrido ese camino.

Mundo y yo

Itinerario para jóvenes en el Opus Dei

Una serie de stories que explican los medios de formación tradicionales y en qué consiste cada uno. Además, puedes descargar un calendario para apuntar y organizarte la semana o el mes y asistir a los que más te ayuden.

San Rafael

Dos ejemplos que nos ayudan en la lucha contra la soberbia

La soberbia fue la protagonista de la catequesis semanal del Papa Francisco. Para hablar de ella, puso como ejemplo el pecado de san Pedro y la humildad de la Virgen María.

Dios y yo

Comencemos por intentar entender la relación que existió desde siempre entre Dios y el hombre...

Creo

¿Se nos puede obligar a amar?

Es la primera pregunta que nos podríamos hacer a la hora de hablar de los mandamientos de la ley de Dios.

Creo

Los Sacramentos, la dulce compañía de Dios en nuestro camino

Todos tenemos la experiencia de que la vida la recorremos con la compañía de otras personas. Principalmente aquellas que nos son más cercanas: familiares, amigos, colegas, etc. Necesitamos esa cercanía y cuando, por alguna circunstancia, nos falta, lo pasamos mal y podemos incluso sentir el dolor de la soledad.

Creo

¿Yo creo?

Cuando profesamos nuestra fe, comenzamos diciendo Creo o Creemos. Al rezarlo, es como unirnos al grito de gol de un montón de amigos.

Creo