Pedreira, una escuela profesional al sur de São Paulo

Álvaro de Oliveira Bento, el director del Centro Educacional da Pedreira, es ingeniero y se maneja a sus anchas con los términos propios de su profesión. Pero tiene muy claro el objetivo que su escuela persigue: por eso suele definir Pedreira como un "centro difusor de valores" y no solamente una "cadena de montaje" de profesionales.

Pedreira, a día de hoy, es una escuela profesional sostenida con la ayuda de muchas personas anónimas, que ofrece nuevas posibilidades de vida a los habitantes de un barrio problemático. Sus 420 alumnos son la prueba viviente de que es posible formar ciudadanos también en un ambiente con altos índices de insalubridad moral y social. "Queremos ser una alternativa a la fuerte presión hacia la marginalidad que este barrio ejerce sobre sus jóvenes", afirma Oliveira Bento. De hecho, el Centro Educacional da Pedreira ya ha cambiado la vida de 4.500 jóvenes de la región de Jardim Pedreira, el barrio del sur de São Paulo en el que se localiza: 4.500 jóvenes que hoy tienen una profesión y, con ella, una coraza frente al atractivo del dinero fácil ofrecido por la criminalidad.

Una educación orientada al desarrollo de personas capaces de ganarse la vida honradamente, formar familias unidas y construir un futuro marcado, en primer lugar, por la dignidad. Fieles de la prelatura del Opus Dei, en colaboración con muchas otras personas, incluso no católicas, formaban parte del núcleo originario del Centro Educacional da Pedreira. Los promotores buscan encarnar el espíritu del beato Josemaría Escrivá, que en Surco escribió: "Un hijo de Dios no puede ser clasista, porque le interesan los problemas de todos los hombres... Y procura ayudar a solucionarlos con la justicia y la caridad de nuestro Redentor" (Surco, n. 303).

Diecisiete años de trabajo

Surgió a partir de un ideal de varios profesionales y estudiantes de hacer un proyecto social, en São Paulo, que contribuyese sustancialmente a la promoción de una zona más necesitada. Después de un estudio de las necesidades de algunos barrios, se constató que el barrio de Pedreira tenía una de las peores condiciones sociales de la ciudad. Situado a 30 km del centro de la ciudad, los jóvenes de 10 a 18 años estaban expuestos a un notable riesgo de caer en la delincuencia, la violencia y las drogas. Al mismo tiempo, la región tenía una gran necesidad de enseñanza técnica.

La compra del terreno de Pedreira, en 1981, fue una iniciativa de Obras Sociais Universitárias e Culturais (OSUC), una entidad sin fines de lucro fundada en 1962. En 1985 ya se había levantado un edificio, y en él dieron comienzo, aquel mismo año, los dos primeros cursos de formación profesional, con un total de 32 alumnos: Técnicos en Instalaciones Eléctricas Residenciales y de Radio y TV. Una encuesta realizada el año anterior había permitido detectar que los jóvenes de Pedreira querían sobre todo formación técnica electro-electrónica.

Un convenio con el Serviço Nacional de Aprendizagem Industrial (SENAI), en 1985, garantizó la homologación oficial de los cursos, que después se han venido ampliando hasta llegar al cuadro actual: Electricidad Residencial, Electricidad Industrial, Informática, Auxiliar de Informática, Informática Industrial, Informática Avanzada, Electrónica de Ordenadores, Técnico en Administración, Técnico en Informática y Técnico en Electrónica.

Confianza

'Cuando cuidamos bien de los alumnos, ellos cuidan bien de la escuela'.

Desde Pedreira también se ofrece atención médica a los habitantes del barrio. Carlos Eugenio, uno de los médicos que pasa periódicamente consultas allí, atiende a sus pacientes sin prisas y trata de informarse sobre las condiciones de la familia y el medio de vida de cada uno. "A veces se extrañan: les sorprende que se les preste atención", dice con una sonrisa. Conquistarse la confianza de la gente de Pedreira era, en los primeros años, el gran desafío de la escuela. Ahora, con el paso del tiempo, todo resulta bastante más fácil.

Gilberto Alexandre Neves, de 24 años, estudió durante tres años en Pedreira y hoy da clases de programación en el Centro. "Yo me siento bien aquí. Como alumno y ahora como profesor disfruto de un ambiente excelente. Esta escuela es un verdadero hogar".

Los directivos de Pedreira tienen un lema que formulan como experiencia comprobada: "Cuando cuidamos bien de los alumnos, ellos cuidan bien de la escuela". Los ejemplos no faltan. "Los chicos buscan una profesión y acaban por descubrir que están aprendiendo a ser ciudadanos", afirma Oliveira Bento.

Con ocasión del centenario del nacimiento del beato Josemaría Escrivá, el Centro Educacional da Pedreira ha inaugurado unos nuevos locales que amplían notablemente sus instalaciones, dotándolas, entre otras cosas, de un salón de actos para 120 personas. Además, ha organizado un ciclo de conferencias sobre las ensenãnzas del fundador del Opus Dei acerca de la dignidad del trabajo, la vida familiar y las responsabilidades de los jóvenes ante la sociedad que tendrán lugar los días 15 y 22 de junio de 2002.

Algunos datos

Actualmente, el CEAP ofrece Cursos de Educación Profesional básica para alumnos de 10 a 14 años, en las áreas de Electricidad e Informática. Para los alumnos de 15 a 17 años, ofrece Cursos de Enseñanza Profesional de Redes informáticas, Administración y Telecomunicaciones. Los alumnos tienen tutorías mensuales. Hay también cursos breves de informática para jóvenes de 18 a 25 años.

Para la comunidad local se ofrecen cursos preparatorios para el ingreso en el CEAP, y asistencia médica para las familias (en torno de 7000 personas cada año).

La escuela, que tiene 6.000 antiguos alumnos, atiende a 580 alumnos cada año. Mensualmente, 700 padres vienen a los cursos de orientación familiar organizados para ellos. El CEAP goza de gran prestigio por sus 22 premios y diversos títulos de excelencia, otorgados por empresas y por entidades oficiales, municipales o estatales. Más de 400 empresas emplean antiguos alumnos.

El noventa y cinco por ciento de los alumnos están empleados al terminar sus estudios. Cuatro por ciento llegan a puestos de dirección o se convierten en pequeños empresarios. Poco después de salir del CEAP, casi todos los alumnos duplican su renta familiar. Después de diez años, la mayor parte de los antiguos alumnos tienen diploma universitario. Muchos vuelven después de terminar sus estudios para dar clases en el CEAP o en otras escuelas, difundiendo los valores que aprendieron.

Las actividades de la Escuela han provocado también una notable mudanza en el ambiente externo del barrio, por ejemplo con una urbanización de más calidad en sus alrededores.

Centro Educacional e Assistencial da Pedreira

Rua José Vieira Martins, 270

São Paulo — SP

04466-000

Tel: (11)5611-7121

Email: [email protected]