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Cuando hablo con Él, hablo así…

¿Cómo se puede amar más al Señor?, preguntaron a san Josemaría. El sacerdote contó con sencillez cómo era su trato con Dios. "Hay que visitarlo, conversar, intimar, verlo con los ojos del alma..." (3’52’’).

La principal virtud de un profesor

San Josemaría se reunió en 1972 con un grupo de profesores de colegio. Como cristianos, ¿en qué virtud tiene que destacar un maestro?, le preguntaron (00’52’’).

El Espíritu Santo y la vida ordinaria

El Espíritu Santo está dentro de nosotros. Nos acompaña en nuestra vida ordinaria, y nos va cambiando, nos va haciendo mejores. Así lo explicaba san Josemaría (01’32’’).

El cuidado de los enfermos

Quien tiene a su cargo el cuidado de un enfermo sabe que no es una tarea fácil. San Josemaría invita a descubrir ocasiones para sacrificarse, para tener paciencia, y para vivir la caridad en esta dedicación (00’59’’).

La oración, teléfono directo con Dios

Rezar no es otra cosa que hablar con Dios, como se charla con un amigo o con un hermano. Y el Señor siempre está esperando ese rato de conversación (01’46’’).

A la hora de la muerte

Morir es un trago duro, reconoce san Josemaría, pero es a la vez un paso que nos abre las puertas de la vida. Por eso, los cristianos podemos afrontar la muerte con esperanza (00’52’’).

La cultura de tratar a Dios

En Sevilla (España), San Josemaría mantuvo un diálogo con un hombre del campo. “Somos dos hermanos en el trabajo”, le dijo el santo. Su cultura –no aprendida en los libros- le permitía tratar muy bien a Dios (1’45’’).

El mejor modo de servir

Jesucristo nos animó a ayudar a los demás procurando que sólo Dios fuese testigo de ese servicio. Es un mensaje que repite san Josemaría en este vídeo (0’37’’).

¿Cómo vivir si no estamos enamorados?

Sin el amor, la vida no sería vida. Por eso san Josemaría aconsejaba “enloquecer de amor”, sea un amor del Cielo o de la tierra (0’58’’).

La fe se apoya en Jesucristo

“Mi amigo no cree en los curas”, le contaron a san Josemaría. “¡Yo tampoco!”, respondió el sacerdote. “Yo creo por Nuestro Señor Jesucristo” (1’15’’).