
«Conocerle y conocerte». La oración personal, lugar de encuentro con el Dios cercano
Libro con doce contribuciones de otros tantos autores, que forman un itinerario para caminar junto a Jesús y llegar a contemplar a Dios en nuestra vida ordinaria. También está disponible en formato audio.

Conocerle y conocerte (XIII): No se discurre, ¡se mira!
La oración contemplativa desarrolla una nueva manera de mirar todo lo que sucede a nuestro alrededor. Es un don que satisface nuestro deseo natural de unirnos a Dios en las circunstancias más diversas.

Conocerle y conocerte (XII): Almas de oración litúrgica
Algunas consideraciones de san Josemaría que nos puede ayudar a unirnos más a Dios y a la Iglesia en las distintas acciones litúrgicas.

Conocerle y conocerte (XI): Sois una carta de Cristo
La relación con Dios en nuestra oración está íntimamente unida a todas nuestras acciones en la vida cotidiana. Lo señaló Jesús en su predicación y lo recordaba siempre san Josemaría.

Conocerle y conocerte (X): Jesús está muy cerca
San Josemaría hablaba de un "quid divinum" -algo divino- que podemos descubrir a nuestro alrededor y en las cosas que hacemos. Entonces, se nos abre una nueva dimensión en la que compartimos todo con Dios.

Conocerle y conocerte (IX): No temas, que yo estoy contigo
A lo largo de nuestra vida de oración también aparecerán dificultades o dudas. Hay muchas razones para pensar que en esos momentos Dios está especialmente cerca.
Evangelio del domingo: en el principio era el Verbo

Comentario al Evangelio del 2.º domingo después de Navidad. “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria”. El Verbo eterno, sin dejar de ser Dios, se hizo hombre, como cada uno de nosotros. No es un ser lejano, que contempla indiferente a los hombres: se encarnó para salvarnos, para que le amemos siempre.
- Evangelio del 29 de diciembre: robar pedacitos de cielo
- Evangelio del 30 de diciembre: la juventud de la profetisa Ana
- Evangelio del 31 de diciembre: llámale Padre muchas veces
- 1 de enero: Santa María, Madre de Dios
- Evangelio del 2 de enero: la eficacia de ser voz
- Evangelio del 3 de enero: Santísimo Nombre de Jesús




















