" Tu sueño es el sueño de Dios para ti"
Alessandro, de Italia, comparte cómo su vocación le enseñó que su corazón podía abrirse a todos. Un modo de vivir que da una luz nueva a lo de todos los días.
"No quiero vivir como si Dios no existiera"
Helena, de Estados Unidos, comparte cómo pasó de vivir su fe de manera externa a descubrir una relación personal con Dios. Poco a poco, su camino la llevó a ver con claridad su vocación como supernumeraria y a encontrar en ella alegría y paz.
He experimentado muchos milagros en mi vida
Mariam nació en Bagdad pero vive en los Países Bajos. Ha vivido situaciones extremas que la llevaron a percibir la intervención de Dios en su vida y a descubrir su vocación.
Hacia lo alto con Pier: Hace falta dar, no solo de lo que sobra
Pese a su vida acomodada, Pier Giorgio Frassati eligió entregarse a los pobres con tiempo, amistad y presencia real. Su caridad no era dar lo que sobraba, sino amar hasta que doliera, como pedía la Madre Teresa de Calcuta. Su funeral, lleno de los más humildes, fue testimonio de una vida gastada en generosidad auténtica.
Hacia lo alto con Pier: Nuestra verdadera patria es el cielo
Para Pier Giorgio Frassati la montaña era un recordatorio de que la vida no se limita a lo material, sino que apunta al cielo. Él comprendió que lo inmediato nunca llena del todo y que debemos mirar con ojos de eternidad ya que eso da paz, sentido y libertad para vivir lo cotidiano con profundidad.
Hacia lo alto con Pier: Vivir sin fe no es vivir, sino simplemente existir
Pier Giorgio entendía la fe como un faro en medio de la vida universitaria, capaz de dar esperanza y valentía incluso en la soledad. Su fe no le alejaba de la realidad, la impregnaba de sentido en cada gesto, amistad y sacrificio. Más que normas, era una mirada profunda que transformaba lo ordinario en extraordinario.
Hacia lo alto con Pier: Un católico no puede evitar ser feliz; la tristeza debe estar desterrada de su alma
La alegría de Pier Giorgio Frassati no era superficial, sino fruto de una fe profunda y de su relación viva con Jesús. Esa luz interior lo sostenía en medio de las dificultades y lo hacía contagiar esperanza a quienes lo rodeaban. Su secreto: vivir agradecido, servir con amor y dejar que Cristo llenara su corazón.
Camino al cielo con Carlo: Dios no hace copias
En un mundo de filtros y moldes, Carlo nos recuerda que tu mayor tesoro es ser quien Dios soñó que fueras.
Camino al cielo con Carlo: estar siempre unidos a Jesús
No basta con creer. Carlo nos muestra cómo vivir "enchufados" al corazón de Jesús cada día.
Camino al cielo con Carlo: autopista al cielo (y sin peajes)
La Eucaristía no era un plan extra para Carlo, era su motor. Esa cita diaria con Jesús era su brújula segura, la única ruta que no falla. Descubre por qué la misa era su "autopista al cielo".








