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Los secretos de la magia

Davinia Maestre tiene 26 años y un hobbie, la magia; afición que aprendió de su hermano, que ahora es mago profesional.

Un país tan grande como toda Europa

Pedro estudia Químicas en la Universidad de Almaty (Kazajastán). Cuenta cómo es la labor del Opus Dei en ese país, su relación con amigos musulmanes y... también con coreanos.

Mi trabajo es como el del base de baloncesto

Mariana Biskina, numeraria auxiliar bielorrusa, cuenta en este vídeo cómo cambió de planes al venir a vivir a Granada, su afición por los idiomas, el valor del trabajo en casa... y sus sueños.

Dios sonríe en Kiev

Yuri vive en Kiev (Ucrania) con su mujer y su hija. Tiene 35 años y se bautizó hace siete, poco antes de conocer el Opus Dei. Su deseo es trabajar bien y llevar una vida cristiana sencilla.

Mary Jane Knight: "Tenía una visión muy infantil de la fe"

Mary Jane Knight vive en Concepción y es hija de una familia anglicana. Su padre inglés llegó a Chile después de la II Guerra Mundial, y toda su vida la dedicó a la enseñanza en la comunidad del Colegio Inglés de Concepción (Chile).

Henrik, ingeniero aeronáutico en Hungría

Henrik estudia Ingeniería Aeronáutica en Budapest. Cuenta cómo procura ayudar a sus amigos a mejorar su formación cristiana y a descubrir el sentido del trabajo bien hecho, con los textos de Benedicto XVI y de San Josemaría.

Una profesora de Latín y Griego

Lucía Rodríguez, profesora de Latín y Griego en un instituto de Móstoles (Madrid), cuenta cómo -además de impartir clases-, realiza labores asistenciales con sus alumnos.

La fe entre las páginas de una novela de misterio

Josefina Caprile vive en Argentina, es viuda y madre de ocho hijos. Entre el ajetreo de la vida familiar, se las arregla para escribir, con una idea fundamental: los libros tienen que ser entretenidos, si no ¿quién los va a leer?

«La atención médica debe ir siempre unida al acompañamiento personal»

Dra. Silvia Sesé, médico internista en el Hospital Monkole de Kinshasa

“Soy una trapera del tiempo”

Gabriela Méndez dice que tiene que ser una “trapera del tiempo” para robarle minutos al día. Nos habla de sus cuatro hijas, su trabajo en un colegio, de su vida social, y de sus grandes aficiones: la pintura y la música.