Un grupo de artistas peruanos de la Familia de Artesanos Don Bosco, liderados por Edwin Morales, de Cajamarca, fueron responsables de las dos imágenes ubicadas en los jardines del Vaticano.
La primera, es un mosaico puesto sobre mármol travertino de Ayacucho, de la Virgen María, rodeada de 7 advocaciones de la Virgen de distintos lugares del Perú. La segunda es una estatua de santa Rosa de Lima, con el niño Jesús en brazos, también de mármol travertino de Ayacucho, que se apoyan sobre un pedestal, también de mármol.
La primera, es un mosaico puesto sobre mármol travertino de Ayacucho, de la Virgen María, rodeada de 7 advocaciones de la Virgen de distintos lugares del Perú. La segunda es una estatua de santa Rosa de Lima, con el niño Jesús en brazos, también de mármol travertino de Ayacucho, que se apoyan sobre un pedestal, también de mármol. El resultado es de gran nivel artístico. Están en la vía Pío XII, en la parte más alta de la colina, dentro del Vaticano.

La ceremonia de inauguración de ambas imágenes estaba prevista en el Jubileo, pero por algún motivo se retrasó, y el Papa León XIV decidió bendecirlas al concluir la visita Ad Límina, como una muestra de cariño especial al pueblo del Perú. La semana anterior —en El Vaticano— se organizó una conferencia sobre santa Rosa de Lima, y la presentación del documental de Luis Enrique Cam, realizador audiovisual peruano sobre la santa limeña.
León XIV hace un llamado a la vocación universal a la santidad
León XIV luego de bendecir las imágenes nos ha animado a vivir con alegría la llamada a la santidad, cualquiera que sea nuestro estado, como nos lo recuerda el Concilio Vaticano II.
“Queridos amigos, estas bellas imágenes que hoy contemplamos nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad. Los animo a ser, con la gracia de Dios, testimonio y ejemplo de esa santidad en el mundo de hoy..."
“Queridos amigos, estas bellas imágenes que hoy contemplamos nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad. Los animo a ser, con la gracia de Dios, testimonio y ejemplo de esa santidad en el mundo de hoy. Porque esa es la voluntad de Dios: nuestra propia santificación (cf 1.Ts 4,3; Ef 1,4). Que la Virgen María y todos los santos intercedan en nuestro camino hacia la patria celestial. Con gratitud, los bendigo de corazón”, dijo el Papa.

El Papa León XIV y un viaje anhelado al Perú
Los obispos, representados por el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Carlos García Camader manifestaron su cariño y fidelidad al Santo Padre. También fueron entrañables las palabras del embajador peruano ante la Santa Sede, Jorge Ponce San Román y las del artista. Entre otras cosas, los tres mencionaron que lo esperábamos en el Perú, deseo que nos gustaría que se haga realidad lo más pronto posible.

El Papa León XIV ha recordado a la primera santa de América, mujer presente en la devoción de muchos países, y que ha puesto la primera semilla de santidad en nuestro continente. Nos ha invitado a seguir el ejemplo de Santa Rosa, caracterizado por su amor a los más necesitados.
Con las imágenes presentes materialmente en los jardines vaticanos, se hace patente la unión entre la Iglesia del Perú y la Iglesia Universal. Después, el Papa ha bendecido las imágenes y a los asistentes, entre ellos, varios compatriotas peruanos.
Nos sentimos muy bien acogidos por el Papa y por quienes nos han recibido en el Vaticano. Además, tras la ceremonia hubo una recepción donde se degustó el tradicional Pisco Sour peruano, a fin de que los asistentes se sientan como en su propia casa.


