Hacia un liderazgo que edifica: Pilas Global

Pilas Global es una iniciativa que reúne a más de 235 profesionales en 15 países, comprometidos con profundizar la base intelectual de su fe para vivir un liderazgo abrazado a Cristo en la familia, el trabajo y el estudio.

Conversamos con Melissa De los Ríos, una peruana radicada en Estados Unidos especialista en Desarrollo Organizacional, Liderazgo y Talento Global en la industria financiera y doctoranda en liderazgo organizacional en Columbia University, quien es fundadora de Pilas Global, y cooperadora del Opus Dei para conocer los inicios de este proyecto que se ha convertido en un espacio virtual donde la fe, el pensamiento y la vida ordinaria dialogan para llevar a “Cristo que pasa” a todo ámbito de vida.

¿Cómo nace una iniciativa orientada a fortalecer la base intelectual de la fe, en una ciudad como Nueva York?

“hay que ponernos las pilas para darle un mayor espacio a Dios, enamorarnos más de él y dejar que su alegría llene nuestros días”.

Nace de un grupo de profesionales, muchos de ellos cooperadores del Opus Dei, cursando doctorados en Columbia University, en un entorno muy diverso y activo. La vida laboral y académica, combinada con jornadas largas, viajes frecuentes, la gestión de equipos multiculturales y responsabilidades repartidas entre distintos países, nos llevó a plantearnos el desafío de crear un espacio de diálogo para fortalecer nuestra fe. Repetíamos: “hay que ponernos las pilas para darle un mayor espacio a Dios, enamorarnos más de él y dejar que su alegría llene nuestros días”.

¿Qué aporta Pilas Global a profesionales en la toma de decisiones y el ejercicio del liderazgo?

Pilas Global aporta un espacio de diálogo donde los profesionales pueden plantear situaciones y preguntas que enfrentan en su vida laboral y personal.

Los ponentes ayudan a iluminar cómo la fe ofrece una manera de entenderlas y abordarlas, sin fórmulas prefabricadas ni respuestas automáticas.

A través de ese diálogo, Pilas contribuye a la formación de criterio, no enseñándolo de manera teórica, sino ayudando a que cada persona descubra cómo integrar la perspectiva de la Iglesia en decisiones de la vida ordinaria.

Este proceso permite mayor claridad personal, coherencia interior e integridad en la forma de actuar. En el ejercicio del liderazgo, esto es especialmente relevante al gestionar entornos diversos y complejos, donde se requiere tomar decisiones con impacto en otras personas y mantener coherencia entre lo que se cree y lo que se hace. Como nos recuerda Don Fernando Ocáriz “Con Cristo, la unidad nace desde dentro”. En ese sentido, Pilas Global acompaña a profesionales que buscan vivir su fe de manera integrada con “Cristo que pasa” en todo ámbito de vida.

¿Cómo llegaron con esta iniciativa a 15 países?

Pilas Global llega a 15 países debido a una realidad que compartimos muchos profesionales: la movilidad constante entre ciudades y países por motivos laborales o familiares. Nueva York, como ciudad de paso, fue el punto de encuentro inicial de profesionales con responsabilidades globales y vínculos en distintos lugares.

A medida que nos movían por períodos cortos o largos, se fueron sumando amigos en distintos países. El formato virtual permitió mantener esta experiencia en el tiempo y hacerla accesible a quienes comparten desafíos similares. Hasta ahora, las tertulias han sido virtuales y mixtas. En ocasiones coincidimos en conferencias y, a futuro, contemplamos la posibilidad de realizar un congreso presencial.

El inicio de Pilas coincide con la fiesta de Santo Tomás de Aquino. ¿Qué aporta esa referencia?

Nos dimos cuenta de esa coincidencia después, pero encaja muy bien con Pilas. Santo Tomás de Aquino representa la armonía entre fe y razón; especialmente necesario en contextos marcados por la pluralidad cultural, intelectual y religiosa.

En esa línea, Pilas entiende que la fe y la doctrina necesitan ser comprendidas para sostenerse. Por ello, Pilas es un espacio en el que la inteligencia se pone al servicio de una fe que ilumina las decisiones ante la complejidad del mundo.

La fe no se vive por inercia; cuidarla, formarla y trabajarla aporta unidad interior, fomentando un liderazgo que unifica sin uniformar y traspasa culturas en contextos diversos.

De acuerdo con Mons. Fernando Ocáriz, Prelado del Opus Dei la “pasión dominante por la unidad lleva necesariamente a valorar la diversidad […]. La unidad no consiste en pensar todos igual, sino en querer a los demás como son y encontrar allí puntos de unión. Esto nos lleva a amar al mundo apasionadamente, allí donde Dios nos quiere, como decía San Josemaría.

¿Cómo aporta el formato de tertulia a Pilas y cuál es el perfil de los ponentes?

El formato de tertulia o conversación aporta un espacio de diálogo abierto y participativo, propio de la vida laical, donde el intercambio se da desde la experiencia compartida y la escucha. No se trata de enfocarse en exposiciones magistrales, sino en conversaciones que facilitan la reflexión personal y colectiva en un clima cercano y respetuoso.

Las preguntas permiten abordar decisiones que no siempre son evidentes ni simples en el ámbito profesional, familiar, afectivo o social. Para ello, las tertulias son acompañadas por sacerdotes doctorados en teología, filosofía, derecho canónico y otros campos; y con una previa experiencia profesional en ingeniería, derecho, medicina, arquitectura o educación. También hay laicos que dan sesiones. Esta combinación les permite comprender de primera mano los contextos en los que se mueven los participantes y orientar la reflexión con profundidad intelectual y cercanía humana.

¿Qué tipo de preguntas y temas se abordan en Pilas Global?

Se habla de la vida misma: Trabajo, familia, desafíos en el amor, matrimonio y noviazgo, teología del cuerpo, crianza, el amor de Dios en la salud mental, la psiquiatría al servicio del amor de Dios, toma de decisiones difíciles, liderazgo católico, Dios en la familia, Iglesia y política, sexualidad, el bien versus el mal, dones del Espíritu Santo, el proceso de elección del Papa, entre otros. Los participantes envían preguntas muy trabajadas y enfocadas en la aplicación de la fe en contextos a menudo difíciles y polémicos.

¿Cómo se eligen los temas? ¿Hay un criterio detrás?

Sí, analizamos las preguntas que llegan de distintas industrias y países. Esto nos permite identificar patrones: inquietudes comunes, tensiones propias de ciertos contextos culturales, y desafíos recurrentes en la vida familiar, afectiva o profesional. Los temas son respuestas a lo que las personas viven. A partir de ahí, se estructuran las tertulias.

En un espacio así, inevitablemente surgen preguntas delicadas. ¿Cómo se abordan?

Se abordan con seriedad y profundidad, buscando claridad y orientación práctica para vivir la fe y entender la enseñanza de la Iglesia en situaciones específicas, no en abstracto.

Por ejemplo, en la tertulia sobre salud mental hubo preguntas tales como:

  • ¿Cómo distinguir cuándo un sufrimiento es psicológico, patológico o espiritual?
  • ¿Cómo acompañar el perfeccionismo y el exceso de control?

Durante el Adviento alguien planteó:

  • “Tengo un hijo en el espectro autista; los ruidos y los cambios de rutina lo alteran. ¿Cómo vivir el Adviento respetando su sensibilidad sin afectar a otros miembros de la familia?”

Estas preguntas aterrizan la fe en decisiones que edifican. No son ajenas al liderazgo: forman criterio, capacidad de escucha y sentido de responsabilidad. Porque el liderazgo no empieza en el organigrama, sino en cómo se trata a las personas y se decide en lo cotidiano. San Josemaría lo expresaba así: “Allí donde están vuestros hermanos los hombres, vuestras aspiraciones, vuestro trabajo y vuestros amores, allí está el lugar de vuestro encuentro cotidiano con Cristo.” Esa convicción está en el corazón de Pilas.

Muchos participantes lideran equipos muy diversos, en los que no todos comparten la fe. ¿Cómo se vive el liderazgo católico ahí?

“No hay más que una raza: la raza de los hijos de Dios.”

El liderazgo católico se vive poniendo a la persona en el centro, más allá de su cultura, creencias o rol. San Josemaría lo resumía así: “No hay más que una raza: la raza de los hijos de Dios.” Esta mirada unifica la forma de liderar y orienta el trato cotidiano con respeto, justicia y sentido de servicio.

En contextos diversos esto permite entender, tratar y amar a las personas como lo haría Cristo. Una fe bien comprendida no se queda en intenciones, se hace visible en cómo se innova, en cómo se gestionan los desacuerdos y en cómo se responde a la presión por resultados.

En ese sentido, es importante entender que el liderazgo no es un cargo, ni poder, ni conocimiento acumulado. Es influencia. Y la influencia se construye en el trato diario, en la coherencia, en el entendimiento y en la forma de servir. Mirar a la persona como la miraría Cristo, es lo que sostiene cualquier relación (laboral, familiar o personal) y lo que da solidez a un liderazgo que trasciende como ecosistema.

Un liderazgo que edifica se pregunta qué ayuda (y qué no) y sabe ajustarse con humildad para darse mejor a los demás. San Josemaría decía: “Para servir, servir”. Lo cual implica aprender, rectificar y crecer para acompañar y darnos mejor a las personas, en el trabajo, en la familia y en cualquier responsabilidad que se nos confíe.

En Pilas, la inteligencia se pone al servicio de una fe que ilumina las decisiones ante la complejidad del mundo. Un liderazgo que edifica se pregunta qué ayuda (y qué no) y sabe ajustarse con humildad para darse mejor a los demás. San Josemaría decía: “Para servir, servir”. Lo cual implica aprender, rectificar y crecer para acompañar y darnos mejor a las personas, en el trabajo, en la familia y en cualquier responsabilidad que se nos confíe.

Hoy se habla mucho de resultados, métricas y KPIs. ¿Cómo dialoga Pilas Global con esa lógica en el mundo profesional?

Los resultados importan. Son una forma de medir la responsabilidad y la entrega. En el trabajo, en la familia y también en la vida afectiva, el esfuerzo cuenta, pero lo que realmente da sentido son los frutos que ese esfuerzo genera. Por ejemplo, la cruz de Cristo es prueba de amor, y la resurrección es plenitud. Del mismo modo, el liderazgo católico busca resultados, sí, pero frutos que construyan personas, relaciones sanas y culturas sostenibles, tanto en el ámbito profesional como en la vida familiar y afectiva. La fe no elimina la exigencia; la ordena sin perder de vista el impacto de las decisiones en las personas, en los equipos y en las relaciones más cercanas.

Después de todo lo conversado, ¿Cómo puede una persona acercarse a Pilas Global y participar en las tertulias?

Para participar, pueden inscribirse a través del formulario que compartimos aquí o escribirnos directamente a md3152@tc.columbia.edu.

Pilas Global está abierto a profesionales que deseen profundizar la aplicación de su fe y vivirla con mayor unidad

Pilas Global está abierto a profesionales que deseen profundizar la aplicación de su fe y vivirla con mayor unidad. Hoy participan personas en distintas etapas de vida, unidas por el deseo de formar criterio y vivir la fe con mayor coherencia allí donde Dios los ha puesto.

Las tertulias son los sábados, una vez al mes, mixtas, y en formato virtual.