Cuando se anunció la fecha del viaje al norte del país, en los días previos al fin de año, un puñado de jóvenes de la labor del club Costa se apuntaron con ilusión para disfrutar de los paisajes costeros de los departamentos de La Libertad y Lambayeque y de su vasto patrimonio cultural precolombino.

Una convivencia con un toque especial
llegamos a conocer los lugares en donde vivió y trabajó, realizando su labor pastoral, el padre Robert Prevost, en la década de los ochenta
Y ciertamente, estos días de inolvidable convivencia, fueron coronados de gran emoción y alegría, pues, inicialmente no estaba prevista en los planes para el viaje, llegamos a conocer los lugares en donde vivió y trabajó, realizando su labor pastoral, el padre Robert Prevost, en la década de los ochenta, previo a la responsabilidad que más adelante tendría en la diócesis de Chiclayo, donde fue designado obispo por el Papa Francisco.
Desde el centro de operaciones en donde nos instalamos, ubicado en el Bosque de Pómac, aproximadamente a 30 kilómetros de la ciudad de Chiclayo, realizamos travesías culturales visitando museos y conociendo los centros ceremoniales de la cultura Moche. Y no faltó el tradicional partido de fulbito en el colegio “Algarrobos” con jóvenes del club “Las Eras” luego del paseo a la playa Pimentel.

En el convento Santo Tomás de Villanueva de Trujillo
Ya en camino hacia Lima, al llegar a la ciudad de Trujillo y gracias a una gestión de un sacerdote, que viajaba con nosotros, pudimos escuchar misa en el convento agustino Santo Tomás de Villanueva, en donde pasó varios años el padre “Robert” como es conocido en estos lugares, hoy León XIV.
Precisamente la capilla del convento fue diseñada por el mismo padre Roberto Prevost, en la década de los ochenta, gracias a la donación de don Louis Prevost, padre del futuro Papa León XIV, conocido familiarmente como “Luigi”, quien viajó a Trujillo para acompañar a su hijo por aquellos años.
Además de la capilla, conocimos su despacho desde donde atendía a los miembros de su comunidad y a otras personas allegadas a su orden religiosa.
Siendo el director de formación, “era como uno más, igual a cualquiera de nosotros”, fue el comentario de uno de los miembros de la comunidad del convento Santo Tomás de Villanueva de Trujillo, uno de los cinco puntos que forman parte de 'La ruta del papa León XIV en La Libertad.
Con serena emoción algunas personas que estuvieron al lado del padre Robert, nos hicieron partícipes de sus anécdotas llenas de agradecimiento a Dios y visible alegría por haber convivido cerca de él. Siendo el director de formación, “era como uno más, igual a cualquiera de nosotros”, fue el comentario de uno de los miembros de la comunidad del convento Santo Tomás de Villanueva de Trujillo, uno de los cinco puntos que forman parte de 'La ruta del papa León XIV" en La Libertad.

Junto a la capilla conocimos la pileta, cuya arquitectura también fue diseñada por el padre Robert, que la concibió para que todos pudieran escuchar el sonido natural del agua y así tener un punto de contacto más con la naturaleza.
Ya de regreso a Lima, todos coincidimos que este paseo fue mucho más que una aventura cultural porque se convirtió en un motivo para tener más presente en nuestras oraciones las intenciones del Santo Padre.

