San Josemaría y la Virgen de Montserrat

San Josemaría y la Virgen de Montserrat

San Josemaría fue un gran devoto de la Virgen de Montserrat. Hay constancia de una intensa relación con el santuario durante los años 40, especialmente a finales de 1946, año en que se trasladó a vivir establemente a Roma. El cariño por esta advocación, no obstante, continuó para siempre. Fue precisamente en la fiesta de la Virgen de Montserrat de 1954 cuando fue curado de la diabetes, después de un ataque fortísimo en el que estuvo a punto de morir.

La Virgen de Lourdes y san Josemaría Escrivá

La Virgen de Lourdes y san Josemaría Escrivá

Nuestra Señora de Lourdes está especialmente unida a una página entrañable de la historia del Opus Dei: el final del paso de los Pirineos que san Josemaría realizó en 1937, con varios hijos suyos y otras personas, durante la guerra de España.

Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

El 27 de noviembre de 1830 la Virgen Santísima se le aparece de nuevo a Catalina Labouré. Esta advocación está unida a dos hechos de la historia del Opus Dei. En la fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa, en 1924, falleció don José Escrivá, padre de san Josemaría. Y otro 27 de noviembre, en 1982, se comunica que la Obra va a ser erigida en Prelatura Personal.

«Que sea eso que Tú quieres»

«Que sea eso que Tú quieres»

El día 28 de septiembre de 1920, san Josemaría se incorporó al  Seminario de Zaragoza. Los años que permaneció en la ciudad del Ebro supusieron la forja de su alma sacerdotal y preparación del instrumento del que Dios se valdría para abrir un nuevo camino de santidad dentro de la Iglesia universal.