Séptimo mandamiento: no robar
No basta con no robar. Cristo nos llama a trabajar, ser justos y generosos, y poner lo que tenemos al servicio de los demás.
¿Rezar? Si sabes mandar audios de 5 minutos, sabes.
Rezar no es hacer silencio místico ni concentrarse mucho: es hablar con Quien te quiere más que nadie. Esta guía exprés rompe con la idea de que rezar es difícil o aburrido. Te da pasos prácticos (y muy aterrizados) para empezar a hacerlo cada día, incluso si no sientes nada o no sabes por dónde empezar. Porque si sabes contar lo que te pasa por WhatsApp, sabes rezar. Dios sólo te pide que estés: ponte a tiro.
Quinto mandamiento: No matarás
El mandamiento "no matarás" nos invita a valorar la vida como un regalo. No solo se trata de evitar el daño físico, sino de amar y respetar la vida en todas sus formas, desde el inicio hasta el final.
Quinto mandamiento: No matarás
El mandamiento "no matarás" nos invita a valorar la vida como un regalo. No solo se trata de evitar el daño físico, sino de amar y respetar la vida en todas sus formas, desde el inicio hasta el final.
Sexto Mandamiento: no cometerás adulterio
El sexto mandamiento nos invita a redescubrir la profundidad del amor y la sexualidad como una unión de cuerpo y alma, diseñada para el compromiso y la creación.
Sexto Mandamiento: no cometerás adulterio
El sexto mandamiento nos invita a redescubrir la profundidad del amor y la sexualidad como una unión de cuerpo y alma, diseñada para el compromiso y la creación.
"Ternura de Cristo: especialmente con los enfermos"
El sacramento de la unción de los enfermos no tiene edad, Cristo quiere aliviar a todos. Es un regalo de Dios que ayuda a sanar el cuerpo y el espíritu de quien lo recibe y da consuelo a su familia.
Cuarto Mandamiento: Honrar padre y madre
El cuarto mandamiento del decálogo se presenta en el Antiguo Testamento de la siguiente manera: “Honra a tu padre y a tu madre para que se prolonguen los días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te da” (Ex 20, 12). Es un mandamiento que incluye una promesa por parte de Dios, la promesa de favorecer al hijo que quiere a sus padres.
Cuarto Mandamiento: Honrar padre y madre
El cuarto mandamiento del decálogo se presenta en el Antiguo Testamento de la siguiente manera: “Honra a tu padre y a tu madre para que se prolonguen los días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te da” (Ex 20, 12). Es un mandamiento que incluye una promesa por parte de Dios, la promesa de favorecer al hijo que quiere a sus padres.
Tercer mandamiento: santificarás las fiestas
El tercer mandamiento se refiere al descanso y el valor que este tiene para el que trabaja o estudia. Además, comprende la necesidad por parte nuestra de dar culto a Dios de la manera que a Dios le gusta: la santa Misa.






