
Comentario al Evangelio del miércoles de la 1.ª semana del tiempo ordinario. “De madrugada, todavía muy oscuro, se levantó y se fue a un lugar solitario, y allí hacía oración”. En nuestra vida, siempre ajetreada, la oración nos puede ayudar a redescubrir motivos para llenar nuestro día de esperanza y alegría.