Dio señales de vida
Un día casualmente en internet encontré la vida de Dora, la leí, y me atrajo de tal manera que empecé a rezar encomendando la vuelta de mi sobrino...
El pasaje de avión
Decidí viajar un día antes de lo previsto para poder consultar a un médico pues notaba que mis pies no mejoraban...
Superamos la meta
Desde el principio encomendé “el negocio” a Dora. Pero parecía que los asistentes se resistían a inscribirse, a cinco días de la cita...
A pesar de la basura
Quise ponerme el anillo, pero ya no estaba. El susto fue grande, porque podría estar en cualquier sitio del camino hecho, o también en el basurero...
Muchos favores
Empecé a pedirle a Dora que interceda por pequeños y no tan pequeños favores que he ido necesitando.
La tijerita
En plenas vacaciones y con la casa llena de familiares, corría de un lado para otro haciendo varias cosas a la vez...
Libro electrónico «Compañeros de Camino»
«Camino»: más de 5 millones de ejemplares en 52 idiomas diferentes, una obra con la que san Josemaría ha ayudado a lectores de todo el mundo, acercándoles a Dios y a la Iglesia. Recogemos algunas de esas historias en este libro electrónico.
La clave está en lo pequeño
Me dedico a las tareas del hogar como Dora. Un día, a finales de septiembre, antes de sentarnos a la mesa, quité el papel de aluminio a la fuente de pollo, que había utilizado para calentarlo, y lo arrojé a la basura.
¡Dora se lució el día de su cumpleaños!
Como estaba muy justo de tiempo para tomar un vuelo de traslado a Quito, me encomendé a Dora, con la grata sorpresa de que, al llegar al lugar de los equipajes, mi maleta ya estaba afuera. Pero...









