¿La santidad es para mí?
Fíjate bien: hay muchos hombres y mujeres en el mundo, y ni a uno solo de ellos deja de llamar el Maestro. Les llama a una vida cristiana, a una vida de santidad, a una vida de elección, a una vida eterna.
"Como un río de paz". Al hilo de unos recuerdos
Comunicación presentada por María Helena G. Pratas en el Congreso con motivo del Centenario de Álvaro del Portillo, en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (12-14 de marzo de 2014).
El Prelado: "De san Josemaría deseo imitar su caminar alegre y entregado"
Entrevista a Mons. Javier Echevarría publicada recientemente en la revista de la Diócesis de Sevilla (España). El Prelado habla de san Juan Pablo II, san Juan XXIII, san Josemaría y Álvaro del Portillo.
Viaje del Venerable Álvaro del Portillo a Tierra Santa (marzo de 1994). Los últimos días de su vida
Comunicación presentada por Mons. Joaquín Alonso en el Congreso con motivo del Centenario de Álvaro del Portillo, en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (12-14 de marzo de 2014).
Mons. Álvaro del Portillo, Gran Canciller de la Universidad de Navarra (1975-1994)
Comunicación presentada por Francisco Ponz y Fernando de Meer en el Congreso con motivo del Centenario de Álvaro del Portillo, en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (12-14 de marzo de 2014).
Viaje pastoral de mons. Álvaro del Portillo a Japón en 1987
Comunicación presentada por Seiko Kondo en el Congreso con motivo del Centenario de Álvaro del Portillo, en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (12-14 de marzo de 2014).
Álvaro del Portillo: el arte de gobernar, sirviendo
Comunicación presentada por Ernesto Juliá en el Congreso con motivo del Centenario de Álvaro del Portillo, en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (12-14 de marzo de 2014).
25 razones y muchas historias para venir a la Beatificación
¿Por qué venir a la beatificación de Álvaro del Portillo? Algunas personas responden en un vídeo y muchísimas más cuentan sus motivos en un mapa interactivo.
La parábola del sembrador
Parte cayó en la tierra buena, y una vez nacida dio fruto al ciento por uno. Son los que oyen la palabra con un corazón bueno y generoso, la conservan y dan fruto mediante la paciencia.
La compasión de Jesús
Si queremos ayudar a los demás, hemos de amarles con un amor que sea comprensión y entrega, afecto y voluntaria humildad. Así entenderemos por qué el Señor decidió resumir toda la Ley en ese doble mandamiento: el amor a Dios y el amor al prójimo, con todo nuestro corazón.









