San Josemaría a la Virgen del Pilar: «¡Señora, que sea!»

San Josemaría a la Virgen del Pilar: «¡Señora, que sea!»

«A una sencilla imagen de la Virgen del Pilar confiaba yo por aquellos años mi oración, para que el Señor me concediera entender lo que ya barruntaba mi alma. Domina! —le decía con términos latinos, no precisamente clásicos, pero sí embellecidos por el cariño—, ut sit!: Señora, que sea de mí lo que Dios quiere que sea». San Josemaría.

El Cura de Ars y el fundador del Opus Dei

El Cura de Ars y el fundador del Opus Dei

San Josemaría acudió siempre con fe a la intercesión del Cura de Ars, patrono del clero secular. Su primer viaje a la ciudad de Ars (Francia), para conocer los lugares donde san Juan Maria Vianney desempeñó su tarea sacerdotal y rezar ante sus restos, fue en 1953. Después regresó en numerosas ocasiones.

Diez preguntas sobre san Josemaría

Diez preguntas sobre san Josemaría

¿Cómo era San Josemaría? ¿cómo reaccionaba ante sus errores? ¿y ante las dificultades? ¿Cuál era su secreto para mantenerse fiel y enamorado de Dios? Responde Mons. Javier Echevarría, quien estuvo a su lado durante más de veinte años.

San Josemaría y la Virgen de Montserrat

San Josemaría y la Virgen de Montserrat

San Josemaría fue un gran devoto de la Virgen de Montserrat. Hay constancia de una intensa relación con el santuario durante los años 40, especialmente a finales de 1946, año en que se trasladó a vivir establemente a Roma. El cariño por esta advocación, no obstante, continuó para siempre. Fue precisamente en la fiesta de la Virgen de Montserrat de 1954 cuando fue curado de la diabetes, después de un ataque fortísimo en el que estuvo a punto de morir.

Aniversario de la Ordenación Sacerdotal de san Josemaría

Aniversario de la Ordenación Sacerdotal de san Josemaría

El 28 marzo de 1925 Josemaría Escrivá fue ordenado sacerdote en la capilla del Seminario. El día 30 celebró su primera Misa en la Basílica del Pilar, en sufragio por el alma de su padre. Sólo estaban presentes su madre, sus hermanos y algunos amigos. Desde aquel momento la Santa Misa se reafirmó como el verdadero centro de su vida.