Apertura del proceso de canonización de Encarnita Ortega

Comienza en Valladolid el proceso de canonización de Encarnita Ortega Pardo, una de las primeras mujeres del Opus Dei.

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El proceso de canonización de Encarnación Ortega Pardo (1920-1995) fue abierto anoche en Valladolid, en un acto presidido por el arzobispo de la ciudad, monseñor Braulio Rodríguez Plaza, y celebrado en el Colegio Alcazarén.

Se trata de una de las primeras fieles del Opus Dei. Pidió la admisión como numeraria en 1941. Encarnita pasó en Valladolid los 25 últimos años de su vida, y está enterrada en el Cementerio de El Carmen.

El arzobispo explicó que “la Iglesia instruye estos procesos de santidad de hermanos nuestros pensando en nosotros".

Mons. Braulio Rodriguez pidió a los presentes su oración “para que el Tribunal Archidiocesano de Valladolid desarrolle bien su trabajo, buscando la verdad y rezando también por las personas que testificarán en él".

A partir de hoy el Tribunal nombrado por el arzobispo procederá a recibir la testificación de los testigos, una vez realizados los trámites previstos en la Instrucción Sanctorum Mater de la Congregación para las Causas de los Santos.

Por su parte, el postulador de la Causa, José Carlos Martín de la Hoz, se preguntó si la sierva de Dios “puede ser una de esas personas que han recorrido el camino de la santidad y han alcanzado la heroicidad de las virtudes cristianas". La Iglesia nos pide ahora que demostremos que su vida en el Opus Dei, durante cincuenta y cuatro años, fue verdaderamente heroica", añadió.

“Por eso —dijo también el postulador—, el prelado del Opus Dei, en nombre y representación de todos los fieles de la Prelatura, me ha encargado que proponga a la Iglesia Archidiocesana de Valladolid que tome su vida en consideración, y reúna todas las pruebas necesarias para examinarla con profundidad y determinar si puede ser considerado como ejemplo y como intercesor para todos los cristianos".

Encarnita fue una de los principales colaboradoras del fundador en Madrid y Roma en los primeros años (1941-1961), y falleció con fama de santidad el 1 de diciembre de 1995.

En 1946 se trasladó a Roma, donde colaboró con san Josemaría en la expansión del Opus Dei por el mundo. Volvió a España en 1961 y colaboró en diversas iniciativas apostólicas donde desarrolló una intensa labor apostólica y profesional en Barcelona, Oviedo y Valladolid.

En 1980 se le diagnosticó un cáncer. Convivió con la enfermedad durante quince años, sin disminuir por eso el ritmo de trabajo. Una intensa vida de piedad la llevó a convertir la amistad humana en ocasión de ayudar a los demás a encontrar a Jesucristo.