14. ¿Por qué se escondió durante la guerra? ¿Qué tipo de personas le acogieron?

Con el asesoramiento del Centro de Documentación y Estudios Josemaria Escrivá de Balaguer (CEDEJ), José M. Cejas responde a una serie de cuestiones históricas sobre la vida del Fundador del Opus Dei y de su familia, el origen del Opus Dei, el contexto político y social en el que comenzó a desarrollarse el Opus Dei, la actitud de Josemaría Escrivá ante la guerra civil de España, Franco y otras muchas preguntas.

Cuestiones históricas

Peripecias de la guerra civil

14. ¿Por qué se escondió durante la guerra? ¿Qué tipo de personas le acogieron?

El golpe de Estado que dio un sector de los militares en contra de la República, provocó una revolución en el territorio que quedó bajo el Gobierno del Frente Popular. Uno de los rasgos de esta revolución fue el anticlericalismo, que se materializó en la destrucción de edificios y objetos vinculados con el catolicismo, y en la persecución de católicos y miembros del clero.

Andreu Nin, líder de un partido trotskista, declaró en La Vanguardia del 2 de agosto de 1936 que “la clase obrera ha resuelto el problema de la Iglesia sencillamente no dejando en pie ni una siquiera”.

Fueron asesinados numerosos católicos por el mero hecho de serlo. Se ejecutó también a miles de sacerdotes sin otra causa que su condición sacerdotal. Se calcula que en Madrid fue asesinado aproximadamente un 35% del clero.

Se desató la llamada “caza del cura” que obligó a los sacerdotes a tener que ocultar su condición clerical mediante identidades falsas. Los que no fueron encarcelados o asesinados intentaron sobrevivir refugiándose en escondites de muy diverso tipo.

El 8 de agosto de 1936, Josemaría Escrivá tuvo que abandonar por inseguro el domicilio familiar y comenzó un largo recorrido por diversos lugares de Madrid: pasó la noche del 8 en una pensión en la calle Menéndez Pelayo, nº 13; y fue al día siguiente al domicilio de los Sainz de los Terreros, en la calle Sagasta, donde estuvo hasta el 30 de agosto.

El 1 de septiembre fue al domicilio de los Herrero Fontana; y el 4 de septiembre pasó a casa de Álvaro González, en la calle Caracas, nº 15. Permaneció allí la noche del 4 al 5 de septiembre, y se trasladó a continuación a la calle Serrano, nº 39, junto con Álvaro del Portillo, refugiado también en aquel lugar. El 2 de octubre, ante el temor de nuevos registros, tuvo que dejar ese refugio de la calle Serrano y regresó de nuevo al domicilio de los Herrero Fontana. Como no era un lugar seguro, del 3 al 6 de octubre, estuvo en la casa de Eugenio Sellés, en la calle Maestro Chapí. Regresó al domicilio de los Herrero Fontana, y al fin, el 7 de octubre logró refugiarse en la Clínica del Doctor Suils, en la calle Arturo Soria.

Estuvo en la Clínica del doctor Suils unos cinco meses y medio, desde el 7 de octubre de 1936 hasta el 14 de marzo de 1937, fecha en la que pudo trasladarse a un nuevo refugio: el Consulado o Legación de Honduras, en el Paseo de la Castellana nº 53, junto a la Plaza de Castelar.

Estuvo en este Consulado más de cinco meses, desde el 14 de marzo de 1937 hasta finales de agosto de 1937, cuando obtuvo una documentación que le permitió cierta libertad. Después, tras residir algún tiempo en una pensión de la calle Ayala con un miembro del Opus Dei, Juan Jiménez Vargas, el 7 de octubre abandonó Madrid, camino de Barcelona, por Valencia.

Véanse:

—MONTERO, A., Historia de la persecución religiosa en España. 1936-1939, B.A.C., Madrid 1961.

—CÁRCEL ORTÍ, A., La persecución religiosa en España durante la Segunda República (1931-1939), Rialp, Madrid 1990.

—Mártires Españoles del Siglo XX, B.A.C., Madrid 1995.

—REDONDO, G., Historia de la Iglesia en España (1931-1939), Rialp, Madrid 1993.

—AA. VV., Diccionario de Historia Eclesiástica de España, vol. I. CSIC, Madrid 1972.

—ALFAYA, J. L., Como un río de fuego. Prólogo del Cardenal A. M. ROUCO, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid 1998.